
El Gobierno de México planea el desarrollo de 5 parques a la orilla del río Lerma como parte de la estrategia nacional para sanear las corrientes hídricas más dañadas del país. El río Lerma, uno de los recursos naturales más significativos pero contaminados del territorio, podría dejar de actuar como una barrera de basura y descargas para convertirse en un área recreativa comunitaria. Como pieza de la estrategia federal de limpieza, el Gobierno de México anunció la edificación de cinco parques públicos en la cuenca del Lerma.
Dicho plan tiene la finalidad de que las comunidades vuelvan a reunirse junto al río mientras avanzan los procesos para reestablecer la sustentabilidad de la cuenca. En la conferencia matutina de este jueves 16 de julio, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, expuso que el rescate del río Lerma no se limita a limpiar el caudal, sino que busca restaurar el vínculo social entre las poblaciones y sus ríos. “Lo que a nosotros nos interesa es que la gente se reconecte con sus ríos, que haga paz con los ríos, que recorra los ríos como en otras ciudades, como en otros países”, remarcó.
Los cinco parques forman parte de una iniciativa de nueve áreas verdes que se construirán sobre las tres corrientes fluviales más deterioradas del país. Del total, cinco se situarán en el río Lerma-Santiago; una zona de deportes y un parque urbano en el río Atoyac; y dos paseos lineales en el río Tula. El río Lerma atraviesa seis estados El sistema Lerma-Santiago se extiende por mil 360 kilómetros y cruza el Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Nayarit, beneficiando a 21.4 millones de personas.
Sin embargo, por décadas ha recibido descargas domésticas e industriales directas, desechos sólidos y pérdida de biodiversidad. Bárcena puntualizó que este esfuerzo modifica la forma en que el estado aborda la reparación de la naturaleza. “Primero estamos enfocándolo del río a la cuenca, no solamente el río en sí, el cauce mismo, sino que estamos abordando todo el sistema integral de la cuenca”, explicó. Añadió que se dejará de lado el enfoque tradicional centrado en ingeniería hidráulica convencional para dar prioridad a soluciones naturales integradas. “De la infraestructura gris, de limpiar, de meter tuberías o desagües, etcétera, estamos yéndonos a construir con la naturaleza, por ejemplo, humedales. Los humedales son muy importantes porque nos pueden ayudar a restaurar y a limpiar, y ahí entonces lo que estamos haciendo es justamente reforestar cuencas, revegetar riberas, porque la naturaleza sí nos ofrece muchas soluciones que son mucho más baratas”.
Habrá plantas de tratamiento y reforestación
La recuperación de la cuenca del río Lerma incluye diferentes líneas de acción y remediación. Entre ellas destacan: Desazolve de 16 kilómetros del cauce Intervención de seis plantas de tratamiento de aguas residuales Instalación de paneles solares en otras siete plantas para garantizar su operación continua Construcción de 26 kilómetros de colectores Instalación de tres estaciones para monitorear la calidad del agua. Por otra parte, se prevé la reforestación de más de 2 mil 800 hectáreas de suelo y la puesta en marcha de un centro para la protección y monitoreo de aguas nacionales. El director general de Conagua, Efraín Morales, reportó que el tramo inicial de limpieza de la cuenca del río Lerma comprende 65 kilómetros y muestra un progreso del 90%.
“La construcción de un espacio público para que puedan convivir las familias en estos ríos ya con aguas sanas (…) el avance en esta primera etapa es ya del 90 por ciento”, especificó. Detener la práctica de usar los ríos como vertederos públicos Derivado de los censos realizados por las autoridades federales, se detectaron los siguientes puntos críticos: 3 mil 202 descargas domésticas e industriales contaminantes 479 tiraderos clandestinos 460 industrias potencialmente contaminantes en los tres ríos prioritarios De igual manera, el 22 % de los suelos de las cuencas padece un severo riesgo de pérdida forestal. Para contener este impacto se han implementado campañas comunitarias de recolección y reforestación, con la participación de 40 mil ciudadanos, recolectando 4 mil 667 toneladas de residuos.
La presidenta Claudia Sheinbaum detalló los principales detonantes de la contaminación de estas corrientes: los vertidos de drenaje sin procesar, descargas industriales ilegales, basura arrojada de forma directa al cauce y los sedimentos causados por la tala inmoderada en las cuencas altas. “Escogimos estos tres ríos porque, de acuerdo con la Conagua (…) son los más contaminados. (…) El objetivo es que estos tres ríos queden saneados y que sea de largo plazo, no solamente que un año ya limpiamos y al otro año vuelva igual”.