¿Recuerdas la fotografía que recorrió el mundo entero de la niña afgana de ojos azules y que fue portada de la prestigiosa revista National Geographic?
Su autor es Steve McCurry, un fotógrafo que ha dejado huella imborrable en la historia de la fotografía. Su impresionante trabajo llega al Museo Franz Mayer en la CDMX y no hay manera de que te pierdas esta exposición.
Icons exhibe más de 100 fotografías de gran formato en donde se adentra en el corazón de la obra de McCurry, quien tiene un talento fuera de serie para retratar con una fuerza y naturalidad que deja sin aliento a personas de todas las edades, culturas y etnias. Estas imágenes emblemáticas de la carrera de McCurry son una ventana al mundo, un testimonio visual de la diversidad y complejidad de nuestra humanidad.
Este genio de la cámara ha recibido varios premios, incluyendo el título de Fotógrafo del Año otorgado por la Asociación Nacional de Fotógrafos de Prensa y el prestigioso World Press Photo. Además, se ha llevado en dos ocasiones el codiciado premio Olivier Rebbot.
La obra de McCurry se centra en capturar los conflictos, las tradiciones ancestrales y la cultura actual, logrando plasmar de manera única el sufrimiento, la alegría y el asombro humano. Sus fotos nos presentan una diversidad de personas que te dejan boquiabierto.
Las fotografías que verás en el Franz Mayer han sido tomadas por el artista desde Afganistán hasta la India, pasando por el sudeste asiático, África, Cuba, Estados Unidos y Brasil, esta exposición muestra imágenes espectaculares en donde el protagonista indiscutible es la gente. Y precisamente, cada fotografía tiene una historia, que podrás conocer a través de una audioguía, esto te ayudará a adentrarte a la mente del célebre y aventurero fotógrafo. Escucharás detalles, secretos y descripciones de las imágenes contados por el mismo McCurry.
Dal Lake, Srinagar, Kashmir, 1996. Foto: Steve McCurry. Cortesía Museo Franz Mayer Flower Seller at Dal Lake
¿Qué hay detrás del retrato de Sharbat Gula?
Cuenta la historia detrás de la que él mismo asegura, es su fotografía más importante: el retrato de Sharbat Gula, tomada en 1984. Ella es una niña refugiada que fotografió durante un trabajo en la frontera entre Afganistán y Pakistán. Narra Steve que un día caminando por un campo de refugiados escuchó unas voces que salían de una tienda, era una escuela de niñas. Se asomó y preguntó a la profesora si podría tomar algunos retratos. Ahí vio a una niña que estaba alejada, sentada en un rincón, con una mirada y ojos increíbles.
Supo en ese momento que ese sería un retrato importante, pues su mirada en realidad mostraba la historia de Afganistán, había una mirada de tragedia y tristeza, una mirada que de algún modo contaba que había tres o cuatro millones de afganos viviendo en campos de refugiados en tiendas como aquella. Tan sólo estuvo dos minutos haciéndole fotos y la pequeña niña mirada la cámara con curiosidad pues era la primera vez que alguien la fotografiaba.
La exposición fotográfica de Steve McCurry en el Museo Franz Mayer estará hasta el 13 de agosto. Foto: Liz Basaldúa
Robert De Niro bajo la lente de Steve McCurry
Una de las fotografías que no puedes dejar de ver es ésta de Robert de Niro en la sala de proyección en Nueva York. Forma parte de un proyecto en el que Steve trabajó llamado: “El último rollo de Kodachrome”, esta era probablemente la mejor película fotográfica que se ha hecho nunca y cuando se enteró que iban a dejar de fabricarla, preguntó a Kodak si el último rollo fabricado podría ser para él. Así que quería hacer un homenaje viajando por el mundo usando ese rollo. Y precisamente empezó por el actor Robert De Niro en NY, luego fue a la India y Turquía.
Un buen retrato es el que no puedes olvidar
Steve McCurry menciona a lo largo de la exposición que un buen retrato es el que se queda contigo, el que no puedes olvidar. Una imagen que cuenta algo, que revela algo sobre la persona fotografiada. Y precisamente, en este viejo monje vio una gran personalidad que desprendía emoción. Cuenta que el monje del templo de Jokhang en Lhasa se quedó mirando al lente de la cámara mientras descubría que había entrado al monasterio desde los siete años y había dedicado toda su vida a meditar y estudiar bajo una durísima disciplina, levantándose todos los días a las 4 de la mañana y comiendo dos veces al día.
Foto: Cortesía Museo Franz Mayer
Las historias detrás de cada imagen son impactantes y esa es la principal razón por la que no puedes perderte esta exposición, en suma se enriquece con algunos videos sobre sus viajes, sus aventuras y su profesión, que revelan algunas de las claves de su vida como fotógrafo y explican cómo se capturaron las imágenes y quiénes son las personas retratadas en ellas.
La muestra estará abierta hasta el 13 de agosto, ¡así que no te pierdas esta oportunidad de sumergirte en el mundo visual de Steve McCurry y disfrutar de su arte a lo grande!
¿Dónde está la exposición de Steve McCurry?
Visita esta exposición de foto en el Museo Franz Mayer está en Av. Hidalgo 45, Centro Histórico. Llegas fácil por el Metro o Metrobús Hidalgo.
¡Se acerca el 30 de abril y la Ciudad de México está lista para tirar la casa por la ventana! Este año, el Día del Niño cae en jueves, pero los festejos arrancan desde antes con una cartelera impresionante que demuestra que no se necesita un gran presupuesto para pasar un día inolvidable. Prepárate, porque la agenda viene cargada de dinosaurios, el espacio exterior y mucha música.
Los eventos imperdibles (¡Sin costo!): El plato fuerte será, sin duda, el regreso de Tulio Triviño y compañía. 31 Minutos se adueñará del Zócalo capitalino el 30 de abril a las 19:00 horas, en un concierto que promete poner a cantar a tres generaciones. Pero la fiesta empieza antes: el domingo 26 de abril, Xochimilco se llenará de magia con un Desfile de Globos Gigantes que flotarán sobre las calles de Nativitas.
Además, del 24 al 26 de abril, el Zócalo se convertirá en el “Zocalito de las Infancias”, con pista de patinaje, tirolesa y hasta lucha libre. Para los pequeños científicos y exploradores, el Planetario Luis Enrique Erro y el Museo Tezozómoc tendrán noches jurásicas y espaciales el miércoles 29 de abril, ideales para sacar la “dinopijama”.
Experiencias exclusivas: Si tienes un presupuesto extra, las opciones son de otro nivel. Desde un “Break Out” para niños en la Narvarte donde podrán romper cosas y ayudar a gatitos rescatados, hasta un campamento con cine bajo las estrellas en los canales de Xochimilco. La oferta cultural se completa en el Cenart con ópera para niños y sesiones de danza para bebés con música de Mozart. ¡No hay pretexto para quedarse en casa!
Prepárate para cruzar el umbral hacia lo desconocido. Este miércoles 22 de abril de 2026, el Centro de las Artes Inmersivas (CAI) abre sus puertas en General Prim 90 para presentar una de las muestras más ambiciosas y esperadas de la década: “Leonora Carrington: Laberinto Mágico”. Olvida todo lo que sabes sobre ir a un museo; aquí no vienes a ver cuadros, vienes a habitar un sueño.
A diferencia de las exhibiciones tradicionales, esta propuesta de gran escala fusiona esculturas originales de la artista con una curaduría sensorial de vanguardia. Durante un recorrido de 45 minutos, tus sentidos serán guiados por una mezcla de sonidos hipnóticos, aromas diseñados para la ocasión y un juego de luces que transforman el espacio en un sistema simbólico vivo. La exposición no es solo una muestra de “criaturas fantásticas”, es un viaje profundo hacia los temas que apasionaban a Leonora: la alquimia, la cábala, la psicología junguiana y el budismo tibetano.
Este proyecto, nacido de una colaboración entre el Consejo Leonora Carrington, Cocolab y la plataforma Host City Ciudad de México, es un hito mundial. Es de las pocas veces que piezas originales de una figura tan monumental del surrealismo se presentan en un formato experiencial. Es una oportunidad única para entender por qué Carrington, quien llegó a México en 1943 para cambiar la historia del arte junto a figuras como Remedios Varo, sigue siendo la reina absoluta del misterio y la transformación.
En los cruces de Eje Central y Bolívar, el negocio no cierra a las 8 de la noche. Al contrario, es ahí cuando empieza lo bueno. Anthony (de Cuba) y Jonathan (de Colombia) son dos de los miles de jóvenes que han encontrado en las banquetas de la Ciudad de México no solo un refugio, sino una forma de emprender con “poca lana” pero mucho talento.
✂️ Del globo con jabón al desvanecido perfecto
La vieja escuela se siente en el aire. Jonathan recuerda que para aprender a usar la navaja sin cortar a los clientes, la prueba de fuego era rasurar un globo inflado con jabón; si explotaba, perdías el examen. Hoy, esa precisión la aplica en los cortes más pedidos del barrio:
El Taper Fade: Un desvanecido sutil en nuca y patillas que deja los laterales largos.
El Mohicano: El clásico estilo crestado que sigue siendo el rey de las calles.
Grecas y diseño: Arte puro con navaja sobre el cuero cabelludo.
🕒 Horarios de barrio y “la papa” segura
La ventaja de estas barberías es que se adaptan a quien sale tarde de la chamba. No es raro ver a Jonathan atendiendo clientes a las 3 o 5 de la mañana en temporada alta. Como él mismo dice: “El pelo crece todos los días, aquí nunca falta la papa”.
Lo que antes era un clavo en un árbol para colgar un espejo, hoy es una estructura de lona y varillas con máquinas inalámbricas. Estos puestos son el punto de reunión donde la química entre barbero y cliente crea una comunidad que prefiere la banqueta antes que cualquier local de lujo.