Es lamentable que Campeche no tenga una gobernadora, sino una delegada; curiosamente, ex delegada de una demarcación que perdió por su incompetencia y señalamientos de corrupción.
Esta consulta fue básicamente la tergiversación de un instrumento loable de participación ciudadana en una democracia directa...
Ahora tenemos dos presidentes erráticos, uno en palacio nacional y otro en la Cámara de Diputados.