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Presidenciables ¿despreciables?

Fue el mismísimo youtuber de palacio nacional quien puso el tema sobre la mesa…

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No, no es una locura estar hablando ya de los suspirantes a ocupar el cargo máximo de representación en México, fue el mismísimo youtuber de palacio nacional quien puso el tema sobre la mesa; nadie le había entrado al tema, todos se andaban haciendo pendejos. Sin embargo, un día, al Luisito comunica de la política se le ocurrió decir que “casi todos” eran buena opción para ocupar su lugar en tres años, pero en sus menciones omitió a uno de los hombres más poderosos del Senado, el saca golpes del presidente.

Ricardo Monreal no fue anotado en la lista “oficial” del tabasqueño, a pesar de los desayunos y los “jonrones” que le ha sacado al peje, pues en más de una ocasión ha salido a dar la cara ante declaraciones en las que se mete el ejecutivo, además de lograr la aprobación de diferentes reformas que fueron promesa de campaña; pareciera que la comida de carretera provoca amnesia y el nombre del zacatecano fue evitado en ese destape de julio.

El orgullo de Fresnillo no se quedó con la espina y al estilo de su ídolo José Alfredo Jiménez aventó sus versos a la prensa y advirtió que estará en la boleta. Monri ha declarado en diversas oportunidades que no es empleado del presidente, es su bro; su compa, su compañero de lucha, pero no alguien que dobla la rodilla para sacar un beneficio.

Como aquel compañero de clases que leía las fuentes del maestro y se atrevía a cuestionar lo que decía el profe, ese compañero que hacía la tarea y en un equipo lograba juntar a los desmadrosos del salón y a los mataditos, aquél que para sus compañeros se convierte en un líder natural; igual se sienta con los problemáticos que con los que le besan la mano al profesor, ustedes me entienden. El chiste es que si morena no aprovecha a este perfil, cualquier otro salón se lo va a querer llevar y lo van a extrañar en la olimpiada de oratoria.

La que sí fue mencionada, e incluso ya se anda placeando en el país, es la regenta Claudia Sheinbaum, quien ha demostrado estar dispuesta a poner las dos rodillas en la elegante alfombra de palacio nacional, casi casi hay un dispositivo en la oficina del mandamás que dice “hey siri, dile a Claudia que también odie a la UNAM”. Así es, si nos vamos a la semejanza con los alumnos, Claudia sería esa niña que no te pasa la tarea, que tapa su cuaderno en el examen; la que acusa a sus ex compañeros del cochinero que dejaron en el salón, pero se le olvida que esos ex compañeros también los dejó su sensei. 

Claudia Lora es esa que le contesta feo a sus iguales, la que descuida su lugar por andarle cargando el portafolios al maestro, la que tiene lana para controlar lo que se habla de ella; tan puede pagar, que el director de El Universal se da a la tarea de darle aventón a sus funcionarios. Los pongo en contexto, Paola Félix Díaz era la secretaria de turismo de la apestosa CDMX, fue invitada a la boda de sangre de Santiago Nieto, pero fue el director de El Universal quien le dio aventón, aunque ese raite también le costo la chamba, pues los agarraron con unos dólares que ni Obama los carga en la cartera. Es pues, entonces, que las encuestas que posicionan a la rizada en primer lugar toman sentido. La paga de favores según se iba a acabar, pero no, solo cambiaron las mañas.

El siguiente presidenciable se liga directamente con la antes mencionada, ya que en ultimas fechas Gerardo Fernández Noroña salió puntero en El Universal como el ideal para quedar en lugar de AMLO en 2024. Basta con tener tantito colmillo para darse cuenta de que es otro favor$ito a Clau´s, pues trepando al changoleón a la grilla logra quitar la atención de los otros dos fuertes contendientes; entonces, no nos tomemos muy en serio al sociólogo reconstruido.

El mas fuerte de la contienda es Marcelo, ya una vez se sacrificó por darle paso a AMLO quien fue derrotado en aquel entonces por un joven copetón, chelo tiene el cariño de millones de capitalinos, ha cargado la responsabilidad de abastecer de vacunas al país; hace su chamba a discreción, sabe que es ese producto que se vende solo y no necesita tantos medios vendiéndole aplausos y risas grabadas. El canciller no solo es bien visto por morena, sino también por la oposición, incluso por el extranjero, y en un mundo globalizado –a parte de que la gente pobre no tiene lugar– las relaciones con el resto del mundo son de suma importancia; ningún país es completamente autónomo en estos tiempos.

Ebrard es el suplente natural, pero según los estatutos de morena el candidato, y seguramente presidente, debe salir de encuestas, mismas que seguramente se van a responder en palacio nacional.

Podríamos hablar de aspirantes de la oposición, pero para eso, primero tendría que haber opositores serios; la derecha está tan débil que apenas escuchan a alguien gritar y ser grosero con el presidente, que ya lo quieren hacer presidenciable, aunque no tenga la más mínima idea de política (sin llorar Lilly), en una de esas también quieren hacer candidata a Carmen Aristegui después del reportaje de los chocolates.

Aun falta mucho, pero el preciso parece tener prisa de dejar a su heredero, es como ese papá que se muere de ganas por enseñarle a su hijo lo que le van a traer los reyes.

Los perfiles están descritos; ustedes, ¿tienen un favorito?

Renato Schiaffino es graduado de la licenciatura en sociología, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde los 19 años se dedica a la operación política; ha coordinado campañas en Baja California, Baja California Sur, Hidalgo y Ciudad de México, fue director de comunicación social en el consejo de seguridad de Chiapas, coordinador de estrategia digital en el gobierno de Manuel Velasco y director de comunicación en la Universidad Politécnica de Chiapas. Cuenta con experiencia en elaboración de guiones para televisión y también ha participado en diferentes programas televisivos. Actualmente es consultor independiente de estrategia digital.

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Segundo debate: sin sorpresas

“En los debates, el entretenimiento supera a las propuestas. Es tiempo de abordar la economía y el cambio climático con seriedad.”

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Después de casi dos años de campañas anticipadas, estamos a poco más de un mes de finalmente tener elecciones presidenciales y a juzgar por las encuestas, las cosas se han movido poco. El pasado domingo tuvimos el segundo debate entre las candidaturas por la presidencia donde presenciamos, de nuevo, ataques y pocas propuestas.

Los debates han sido romantizados como un ejercicio democrático para hablar de propuestas, sin embargo, hemos visto reiteradamente que de eso se habla poco y prevalecen los ataques. Los debates son momentos mediáticos en donde no vale la pena gastar el tiempo a detalle hablando de cómo podrán llevar a cabo X o Y acción, sino para aprovechar el reflector para mostrar quiénes son y demostrar tanto la capacidad de articular ideas como de improvisar.

A los espectadores nos gusta que nos entretengan, y los ataques ingeniosos generan interés. Demasiado ataque, sin embargo, nos aburre. Saber mantener el interés de los escuchas radica en mantenerse en ese sweet spot. Hasta ahora, en ninguno de los debates de esta contienda electoral se ha logrado llegar a ese punto.

En el segundo debate se abordó la economía, uno de los temas que siempre han estado en el top of mind del electorado (“it’s the economy, stupid”). Este sexenio, pese a decisiones cuestionables por parte del Ejecutivo, el crecimiento económico se mantuvo estable, aunque modesto, subió el salario mínimo (lo cual ayudó a mitigar la pobreza extrema), y no hubo excesivo endeudamiento. Sin embargo, la inflación fue una constante que disminuyó la calidad de vida de las mexicanas y mexicanos.

Claudia tuvo bastante material para defender al gobierno actual, sin embargo, se perdió un poco al vérsele descolocada ante los ataques de Xóchitl.  A Jorge Álvarez Máynez se le vio articulado y con buenas ideas, como el que sabe que sale a no perder nada. Todos se dirigieron a hablarle a su público, dándoles lo que quieren oír, ninguno buscó salir a convencer a los indecisos.

Ayer en el debate, el gran tema ignorado fue la sostenibilidad y el cambio climático. Ninguna de las candidaturas habló de los Objetivos de Desarrollo Sostenible ni de la Agenda 2030: un atraso que tendrá que enfrentar con urgencia la persona que gane la contienda del 2 de junio.

Para hablar de nearshoring (termino que todas las candidaturas han usado hasta el cansancio) hay que hablar de sostenibilidad. Por citar un ejemplo, sería importante abordar la necesidad de contar con energías suficientes, asequibles y sostenibles para la industria. Sin embargo, este fue un tema olvidado en este sexenio y del cual no hablan con suficiente fuerza ni Xóchitl (una Senadora que fue muy crítica de la política energética de este gobierno), ni Claudia (quien en su gobierno impulsó proyectos de energía solar en la Central de Abastos y ha abordado el cambio climático desde la academia). ¿En qué momento nos tocará atender un tema que ya lleva un atraso de varios años?

La sequía, la escasez de agua, los veranos más calurosos e inviernos más fríos, así como los fenómenos naturales inusuales no han sido suficientes para que los políticos hagan su tarea. Tampoco, al parecer, lo han logrado las demandas ciudadanas. Será necesario que la próxima presidencia se enfoque urgentemente en generar un crecimiento económico sustentable, asequible y que no deje a nadie atrás, independientemente de que eso les genere rating o no.

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Ecuador, Irán y la inmunidad diplomática

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El respeto a la inmunidad diplómatica tanto de los espacios físicos cómo del personal de las embajadas, velada en la Convención de Viena, ha sido regulada desde 1963 en el marco internacional en donde 190 estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas y observadores permanentes como Palestina y la Santa Sede, se adscribieron a ella.

Sin embargo en una sola semana, dos gobiernos, ambos democracias establecidas, han sido acusadas de violar las leyes para misiones extranjeras. Por un lado el 1º de abril, la embajada de Irán en Damasco fue bombardeada, al parecer por Israel, matando a varios comandantes de alto rango de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán.

Por otro lado, a la par de haber declarado persona non grata a la Embajadora de México, Raquel Serur, el 5 de abril, la policía ecuatoriana entró a la embajada de México en Quito por la fuerza, para detener al ex vicepresidente de Ecuador Jorge Glas, quien solicitaba asilo político.

Ambas acciones han dado lugar a denuncias de violaciones al derecho internacional y los preceptos emanados de la Convención de Viena, han sido sujetas de diversas condenas internacionales y se han prestado a interpretaciones a la ley pero, sobre todo, sientan un precedente histórico que es preocupante en toda la extensión.

Los dos incidentes son graves, sin embargo en el caso de Irán, el incidente es más grave porque implicó la perdida de vidas humanas, y mientras que Israel argumentó que la residencia del embajador iraní no era realmente una sede diplomática sino un edificio civil disfrazado y un objetivo legítimo, el pasado 13 de abril, una represalia por parte del gobierno iraní, quien incursionó un ataque con drones de la misma magnitud que los ataques rusos contra Ucrania en bases regulares, suscitó la inmediata intervención de las fuerzas de Estados Unidos y Gran Bretaña y urgió a una reunión de los países miembros del G7, quienes condenando el ataque, advirtieron medidas inmediatas y conminaron a ambas partes a un ejercicio de contención.

En el caso de Ecuador y México, el centro de la disputa diplomática es el vicepresidente Glas, quien cumplió desde 2017 una condena de 4 años por corrupción y enfrenta un juicio por diferentes cargos, lo que motivó en diciembre de 2023, una solicitud de asilo político que México aceptó.

Esto desencadenó que Ecuador enviara policías a la embajada de México con la justificación de que Glas no puede recibir asilo por ser un delincuente convicto y si bien, dicha afirmación se encuentra en la Convención sobre el Derecho de Asilo de 1954 de la Organización de Estados Americanos, el artículo 21 de la Convención de Viena establece que las misiones diplomáticas gozan de plena inmunidad y extraterritorialidad, es decir, el gobierno no tiene derecho a entrar a la embajada.

Ecuador argumenta que México abusó de su inmunidad diplomática, por lo que no quedó más remedio que enviar a la policía, y Daniel Noboa, presidente de Ecuador en declaraciones hechas esta semana, confirmó que pese a las condenas internacionales, no se arrepiente de la intervención.

La reacción internacional ante las violaciones en dichas embajadas fue laxa, pero sienta un precedente que erosiona los preceptos del derecho a la inmunidad diplomática en un momento geopolítico intenso y hará que la diplomacia y su ejercicio sea cada vez más compleja.

 

 

 

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Debates, discursos y realidades

Valdría la pena, por lo menos en nuestro país, hacer un ejercicio de consciencia en donde las y los autoproclamados ganadores de debates, presentes y futuros, hablaran menos y escucharan más.

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Uno de los referentes entre las juventudes estadounidenses en las elecciones del 2016 fue Bernie Sanders. Su visión socialdemócrata antiestablishment atrajo a nuevos votantes, fortaleció sus bases y acerco a miles de entusiastas alrededor de su campaña y sus propuestas, y quien, pese a no obtener la nominación, se convirtió en un fenómeno político estudiado a la larga e incluso replicado.

Este fenómeno fue el principio marcado de un sentimiento que ha crecido a lo largo de los años alrededor del globo, ya no solo con las juventudes, sino con el grueso de los votantes (que si votan, hay que decir) y ha colocado en la presidencia a personajes completamente controversiales como Bukele en El Salvador o recientemente a Milei en Argentina, llevando a los países a extremas contrarias.

Este fenómeno lo hemos visto repitiéndose en ciclos en donde las personalidades más sagaces traen las “propuestas políticas” más innovadoras en un momento de cansancio social, dan un respiro o un golpe de timón a lo que parece ya marcado en el libreto del quehacer político: mismas propuestas con diferentes nombres, ataques feroces de errores y señalizaciones por corrupción y una innumerable cantidad de deseos como carta de Santa Claus, irrealizables nada más por el solo hecho de que son estructuralmente imposibles o porque son totalmente inútiles.

Este fenómeno no surge de un momento político, sino de una enorme falta de oído. Los políticos de siempre parecen saber de cierto que necesitan sus electores sin siquiera escucharles o ya de perdida, mostrar un poco ya no de empatía, de simpatía y seriedad.

La construcción democrática, esa que avizoramos a largo plazo como un cambio transfornacional, va mucho más allá de fenómenos y promesas momentáneas. Estamos avanzando a un momento político transicional en el que las agendas tienen que ser robustas, realistas, claras y con rumbo, ajustadas a estas nuevas realidades locales, nacionales e internacionales. Ajustadas a los problemas y necesidades actuales y los que son inminentes en un futuro (no es una caja de pandora, menos una china).

El secreto oculto sin embargo está en que estas buenas propuestas y agendas, que existen, no necesariamente son traducidas de manera eficaz, ya sea por la efervescencia política casi agotadora a la que estamos sometidos todos los días, ya sea porque hay que ganar la elección. Entonces, ¿cómo podrán las y los candidatos entender las necesidades para que las personas emitan un voto pensado en propuestas?, ¿les conviene?

Valdría la pena, por lo menos en nuestro país, hacer un ejercicio de consciencia en donde las y los autoproclamados ganadores de debates, presentes y futuros, hablaran menos y escucharan más. Y que en esos futuros debates, fueran justamente esas agendas, esas propuestas y esos proyectos, tan necesarios, los ganadores.

 

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