Cuidad de México, Méx., a 25 de octubre de 2021. (Redacción).-
Seis años abandonado. Un millón de barriles de petróleo crudo. Todo, flotando en una zona de crisis humanitaria. Conozcan al buque SAFER.
Flotando en el Mar Rojo, a unos 9 kilómetros de la costa de Yemen, se encuentra un gigantesco buque petrolero… pero más que un barco, se trata de una bomba de tiempo. Un desastre ecológico que podría suceder en cualquier momento. En seis años no ha recibido mantenimiento, no se ha movido y por supuesto, está completamente abandonado.
El buque se llama SAFER y desde 2015 carga con más de un millón de barriles de petróleo crudo. Sin ninguna vigilancia.
Según un reporte publicado en Nature, a este paso es inevitable un derrame. “Amenaza una catástrofre medioambiental en una zona envuelta en crisis humanitaria”, señalan sobre los cuantiosos daños en el Mar Rojo y por supuesto, en Yemen.
Calculan que más de 9 millones de personas perderían el acceso al agua potable.
Además, ni hablemos la devastación a la vida de todos los habitantes de la zona. Estiman que se frenarían todas las importaciones marítimas a Yemen, frenando el abasto de alimentos para 8 millones de personas y el cierre de prácticamente todas las pescaderías —uma de las principales industrias— en la región. Las hospitalizaciones por daños cardiovasculares subirían un 42%.
¿Cuál es el problema con el mentado buque?
Como les decíamos, se llama SAFER y está abandonado en las costas de Yemen desde que empezó la sacudida política.
Es un buque viejo. Lo construyeron en los setenta y lo adaptaron para cargar con crudo de petróleo en los años ochenta, pero no ha recibido mantenimiento desde, al menos,2015.
¿Los enredos de su abandono? Son larguísimos, pero podríamos simplificarlos: el antiguo gobierno yemení era el dueño del barco que, al momento de desatarse la guerra civil, cargaba con más de un millón de barriles de petróleo crudo. Durante el conflicto armado perdieron control de la zona costera del Mar Rojo y ahora, no está permitido entrar a rescatarlo.
A bordo solo se encuentra un pequeño equipo de marineros que lo mantiene a flote.
La zona la controla un grupo de “rebeldes” hutíes que han pedido ayuda a la ONU para lidiar con el inminente daño climático, pero un desgarriate geopolítico —en el que se incluyen alianzas militares saudíes— ha terminado en que todos los grupos cierran el paso.
Nadie puede entrar a revisarlo, ni a vaciarlo, ni a moverlo. Ni a darle mantenimiento.
¿Qué puede pasar con el buque SAFER en el Mar Rojo?
Según la Organización Marítima Internacional, el principal riesgo del SAFER es una falla estructural en los tanques que termine con un derrame. La segunda opción es una fuga de gases que resulte en una explosión con cualquier chispa que llegue a la zona.
¿Otra posibilidad? Que el buque se hunda, llevándose los millones de barriles de petróleo al Mar Rojo, por falta de mantenimiento —cosa que estuvo cerca en 2016 cuando se metió agua al cuarto de máquinas, pero en ese momento sí pudieron entrar a hacerle algunas reparaciones.
Los terrenos por donde podrías acercarte al buque están minados, así que anclar el SAFER tampoco suena a una posibilidad.
Y para acabarla de ch… amolar, de acuerdo con un reportaje de TIME, se oxidaron todos los sistemas de enfriamiento, de control de fuego y la energía eléctrica llega únicamente de un pequeño generador que le da poder suficiente para prender algunas luces.Entonces, moverlo a aguas más seguras por supuesto que tampoco es opción.
Inminente
El reciente estudio publicado por Nature calificaba de “inminente” los daños ambientales por un eventual derrame del buque SAFER. La Organización Marítima Internacional tiene toda una página dedicada a lo que hará cuando el petróleo llegue a las aguas del Mar Negro.
La situación está color de hormiga y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que también intentó participar en el rescate, anunció que tenía una misión de diálogo para este 2021… pero en junio anunciaron que se frenaron las conversaciones. Chale.
Donald Trump volvió a poner sobre la mesa una de sus propuestas más polémicas: cambiar el nombre del estrecho de Ormuz por “Estrecho Trump”.
Durante un acto político en Estados Unidos, el presidente estadounidense reiteró su intención de modificar el nombre de esta importante vía marítima y adelantó que habrá un anuncio para formalizar la propuesta.
Trump ha defendido la idea bajo el argumento de que Estados Unidos tiene un papel clave en la seguridad de la zona y que, por ello, debería obtener algún reconocimiento.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, ya que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y concentra una parte importante del tránsito internacional de petróleo.
La propuesta llega en medio de las fuertes tensiones entre Estados Unidos e Irán, con el estrecho convertido en uno de los principales puntos de disputa dentro del conflicto en Medio Oriente.
Por ahora, el nombre oficial continúa siendo estrecho de Ormuz, y cualquier intento de imponer una nueva denominación enfrentaría implicaciones diplomáticas y geopolíticas más allá de Estados Unidos.
Nueva York volvió este viernes a guardar silencio para recordar a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, al cumplirse 25 años de uno de los episodios que marcó para siempre la historia de Estados Unidos.
La ceremonia principal se realizó en la Zona Cero, donde familiares de las víctimas comenzaron la lectura de los nombres de las 2,977 personas que murieron durante los ataques contra el World Trade Center, el Pentágono y el vuelo 93.
El presidente Donald Trump no acudió al acto en Manhattan. En su lugar, encabezó una ceremonia en el Pentágono, uno de los sitios atacados aquel 11 de septiembre.
En Nueva York estuvieron presentes el vicepresidente JD Vance y los expresidentes Joe Biden, Barack Obama, Bill Clinton y George W. Bush, quien ocupaba la Casa Blanca cuando ocurrieron los atentados.
La conmemoración también estuvo marcada por la presencia de Zohran Mamdani, primer alcalde musulmán de Nueva York. Su asistencia generó críticas de sectores conservadores, entre ellos el exalcalde Rudy Giuliani, quien gobernaba la ciudad durante los ataques.
A 25 años de la tragedia, el recuerdo también está ligado a sus consecuencias de largo plazo. Además de las casi 3,000 personas que murieron el día de los atentados, miles de personas han fallecido posteriormente por enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas tras el colapso de las Torres Gemelas.
La fecha representa además un reto para las nuevas generaciones: alrededor de 100 millones de estadounidenses nacieron después de los ataques o eran demasiado pequeños para recordarlos. Por ello, el Memorial y Museo del 11 de Septiembre ha puesto mayor énfasis en preservar la memoria y transmitir lo ocurrido a quienes conocieron aquella tragedia únicamente por relatos de familiares, maestros y libros de historia.
A un cuarto de siglo, Nueva York volvió a pronunciar los nombres de quienes murieron aquel día, mientras Estados Unidos recuerda un ataque que no sólo dejó miles de víctimas, sino que transformó su política, su seguridad y su relación con el mundo.
El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció nuevas medidas para reforzar el reclamo de soberanía de su país sobre las Islas Malvinas, actualmente bajo control británico.
Durante un mensaje transmitido por cadena nacional este jueves, el mandatario adelantó que su gobierno aplicará sanciones contra empresas que participen en la explotación de recursos naturales en las islas sin autorización argentina.
La medida está relacionada con el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por las compañías Rockhopper Exploration, del Reino Unido, y Navitas Petroleum, de Israel, que contempla la explotación de hidrocarburos en aguas cercanas al archipiélago.
Milei también anunció que firmará un decreto para acelerar los procedimientos sancionatorios previstos en la legislación argentina y que las medidas podrían alcanzar a empresas, proveedores y otros actores vinculados con estas operaciones.
Como parte de su estrategia de defensa, el presidente argentino adelantó además la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego, con el objetivo de fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y mejorar sus capacidades de defensa y comunicación en la región.
Milei reiteró que Argentina buscará recuperar las Malvinas por vías diplomáticas, aunque calificó la explotación de recursos en el territorio disputado como una amenaza a los intereses y a la soberanía argentina.
Las nuevas medidas elevan nuevamente la tensión diplomática entre Argentina y Reino Unido en torno a la soberanía del archipiélago y sus recursos naturales.