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#Opinión

Entre la Toga y el TikTok: la bastardización de la justicia

La justicia se convierte en espectáculo: campañas vacías degradan el derecho y banalizan la labor jurídica.

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Durante estas semanas de campaña electoral para elegir juezas, magistrados y ministros de la Corte, lo que ha quedado en evidencia es la banalización del ejercicio de la abogacía y, en muchos casos, su bastardización, visible en la mayoría de los videos y spots publicitarios.

Desde la perspectiva de la teoría crítica, bastardizar se refiere al proceso mediante el cual una idea, práctica o producto cultural es desnaturalizado, trivializado o degradado, perdiendo su sentido original, su potencia crítica o su autenticidad. Esto ocurre cuando una idea crítica es absorbida por el sistema dominante (como el capitalismo o los medios de masas) y reformulada de manera superficial o comercial.

Y eso es justamente lo que ocurre en estas campañas: mensajes vacíos, títulos llamativos dirigidos a las masas, y una idea de justicia convertida en producto comercial, no en una práctica judicial real. Con grandes frases publicitarias, simulan cercanía con la gente —arrojando expedientes, actuando, o usando un lenguaje populista—, pero esa misma puesta en escena contribuye a la degradación de la justicia. Se pretende ganar votos a través de la simulación, no de propuestas jurídicas sólidas.

La justicia convertida en contenido para redes sociales.

La justicia convertida en contenido para redes sociales.

A esto se suma la falta de pericia política y comunicacional de la mayoría de las y los candidatos. Sus videos se convierten en espectáculos, en simulacros de realidad que nos alejan de la experiencia directa del derecho y la justicia. Como decía Guy Debord, es una forma de alienación moderna: ya no vivimos para experimentar, sino para observar y consumir representaciones ajenas.

No necesitamos videos en los que se disfracen, canten o bailen. Necesitamos que tomen conciencia sobre los Derechos Humanos. Si realmente se quiere transformar la abogacía, el primer paso es asumir que esta labor exige seriedad, rigor y compromiso profesional: diagnósticos bien construidos, teorías del caso sólidas, ética y una relación responsable entre abogado y cliente.

Como dice un gran amigo y jurista: Nos debemos más al Derecho que a las personas, como el médico se debe a la salud y no solo al paciente.

A mis colegas: si la inexperiencia en campañas políticas es grande, acérquense a quienes sabemos del tema. Les podemos ayudar a segmentar sus mensajes, a traducir el lenguaje técnico jurídico a un lenguaje ciudadano, a comunicar con claridad y propósito. De lo contrario, si ofrecen circo y pan al pueblo, lo único que lograrán es que el pueblo quiera entretenimiento, no justicia.

“espectáculos, en simulacros de realidad…”

“espectáculos, en simulacros de realidad…”

 

Iván Adelchi Peña Estrada es licenciado y maestro en derecho por la UNAM. Abogado consultor y experto en discurso público. Integrante de la Academia Mexicana de la Comunicación, y miembro de los Colegios de Abogados BMA A.C y el INCAM.

#Opinión

La elección judicial en la era digital

La elección judicial no solo enfrenta retos políticos o legales: también tendrá que sobrevivir a la desinformación, los deepfakes y la polarización digital. En la era de las redes sociales, la democracia ya no depende únicamente de contar votos, sino de generar confianza en medio del ruido.

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La discusión sobre un posible aplazamiento de la elección judicial hacia 2028 suele centrarse en los tiempos políticos, las reformas legales o las capacidades operativas de las instituciones. Sin embargo, hay un elemento igual de importante que pocas veces ocupa el centro del debate: la justicia electoral en la era digital.

When the Rule of Law Unravels, Democracy Begins to Collapse

Hoy, cualquier proceso electoral enfrenta riesgos que hace apenas unos años eran marginales: desinformación masiva, campañas de manipulación en redes sociales, uso político de inteligencia artificial, deepfakes, polarización algorítmica y ataques cibernéticos. La elección judicial no será la excepción. Por el contrario, podría convertirse en uno de los procesos más vulnerables debido al desconocimiento ciudadano sobre perfiles, funciones y alcances del Poder Judicial.

En ese contexto, la creación de la especialidad en Ciberdemocracia y Justicia Electoral impulsada por la Escuela Judicial Electoral del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resulta más que pertinente. El programa reconoce que la democracia contemporánea ya no puede analizarse únicamente desde el derecho electoral tradicional, sino también desde la comunicación digital, la tecnología y la interacción entre plataformas y opinión pública.

Imágenes de Deepfake: descubre bancos de fotos, ilustraciones, vectores y  vídeos de 8,390 | Adobe Stock

La apuesta académica es relevante porque coloca sobre la mesa una realidad incómoda: las instituciones necesitan prepararse no solo para organizar elecciones, sino para comunicar certeza, legitimidad y confianza en entornos digitales cada vez más complejos. La conversación pública ya no se desarrolla únicamente en medios tradicionales, sino en redes sociales donde la velocidad suele imponerse sobre la verificación.

Por eso, el debate sobre aplazar la elección judicial también puede entenderse desde una lógica de preparación institucional y comunicacional. No se trata únicamente de tener listas las boletas o la logística electoral, sino de construir capacidades para enfrentar fenómenos digitales que pueden alterar la percepción pública del proceso.

La democracia del futuro no dependerá solo de contar votos, sino de saber comunicar en medio del ruido digital. El registro para la especialidad en Ciberdemocracia y Justicia Electoral ya está abierto hasta el 22 de mayo y comienza el 29 de mayo: https://www.te.gob.mx/front3/bulletins/detail/26816/0

West Virginia says 144 people voted using mobile blockchain app | StateScoop

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Cuando la educación queda en segundo plano

La intención de adelantar el cierre del ciclo escolar volvió a abrir una discusión urgente: en México, la educación no solo enseña, también sostiene a millones de familias. Reducir las aulas a “tiempos muertos” ignora la realidad social, económica y emocional de las infancias y de quienes las cuidan.

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“Cuando la educación queda en segundo plano.”

El pasado 07 de mayo, el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, emitió un comunicado en el cual se buscaba adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 para educación básica (preescolar, primaria y secundaria), para escuelas tanto públicas como privadas al 05 de junio en vez del 15 de julio, como ya estaba establecido. La razón por la que se buscaba adelantarlo fue por las altas temperaturas y el Mundial de Futbol 2026.

 Esto provocó inmediatamente el rechazo de muchos padres de familia, y con justa razón. No todas las familias viven bajo las mismas condiciones económicas y sociales. En México, millones de hogares dependen del ingreso de ambos padres para sostenerse, lo que implica que durante el horario escolar muchos niños y niñas no tienen quién pueda cuidarlos en casa. A ello se suma que, de acuerdo con datos del INEGI, alrededor del 28% de las infancias en el país vive únicamente con su madre, reflejando la realidad de miles de mujeres que deben asumir simultáneamente las responsabilidades de crianza, cuidado y sustento económico. Además, existen familias para las que resulta imposible costear un mes adicional con sus hijos en casa, ya sea por la pérdida de ingresos, la falta de redes de apoyo o el alto costo de actividades recreativas, cursos de verano y servicios de cuidado infantil.

Lo que vimos en días recientes respecto a la intención de finalizar anticipadamente el ciclo escolar no es un hecho menor, es un reflejo de la importancia que nuestras autoridades le dan a la educación de los niños y niñas de nuestro país, quienes se han preocupado más por utilizar a la educación para fines electorales que académicos. Una decisión de esta magnitud no solo impacta el aprendizaje, sino también la estabilidad y organización de millones de familias mexicanas, pues la escuela en México no solamente cumple la función de educar, sino de ser un soporte para las familias para balancear sus actividades tanto laborales como familiares.

Sobre las “altas temperaturas”, cabe mencionar que no todas las entidades federativas tienen el mismo clima y recortar clases no es la manera de resolver ese problema, sino realmente invertir en infraestructura de calidad, o bien instalar puntos de hidratación en escuelas para prevenir golpes de calor o síntomas de deshidratación y que así las condiciones climáticas no sean un obstáculo para asistir a clases.

Por otro lado, el Mundial de Futbol 2026 no afecta de la misma manera a todo el país. Si bien ciudades como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey son sedes de este magno evento y pueden representar problemas de movilidad por la presencia de extranjeros en sus territorios, el resto de las entidades federativas no tienen algún impedimento para asistir con regularidad a sus escuelas.

Tras la reacción de los padres de familia, el pasado lunes 11 de mayo se llevó a cabo una Sesión Extraordinaria de Secretarios de Educación, en conjunto con padres, madres de familia y el magisterio, a fin de tomar una decisión definitiva sobre el cierre del ciclo escolar 2025-2026.

En dicha Sesión Extraordinaria, el Secretario de Educación buscó justificar su irresponsable argumentando diciendo lo siguiente:

“Tras la entrega de calificaciones hay una inercia en las escuelas en todo el sistema educativo; después del 15 de junio, se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio. Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, solo por cumplir un conteo; se desvirtúa la dignidad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada. Ese tiempo muerto a veces es burocracia que roba espacio a la convivencia familiar y a la salud mental de nuestra niñez.”

Si la situación es que sobra tiempo del ciclo escolar, lo ideal sería evaluar los planes de estudio a fin de incluir temas provechosos para el final del ciclo escolar; por ejemplo, se les podrían asignar actividades artísticas o culturales que realmente beneficiarían la salud mental de la niñez, en vez de mandarlos a sus casas, en donde la mayoría de los niños y niñas no estarán supervisados y estarán expuestos a la inseguridad de las calles. Por otro lado, es relevante mencionar que el horario escolar para millones de familias mexicanas no es tiempo de convivencia familiar, por lo que esta propuesta resulta completamente irrealista.

Afortunadamente, tras esta sesión, en la cual existió pluralidad de opiniones y debate, se determinó que el Calendario Escolar 2025-2026 se mantendría sin modificaciones, concluyendo el 15 de julio. Uno de los aspectos más rescatables de esta discusión fue que finalmente se escucharon las voces de los padres de familia, quienes serían los principales afectados por una decisión de esta naturaleza. La participación ciudadana y la expresión colectiva siempre serán fundamentales para fortalecer la democracia y defender los derechos de las y los mexicanos. Más aún cuando se trata de temas tan sensibles e importantes como la educación de las niñas y niños, pues invertir en ellos significa también apostar por el futuro y el verdadero progreso de nuestro País.

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#Opinión

Volver a lo humano

Actúa de forma que los efectos de tus acciones sean compatibles con la permanencia de una vida auténticamente humana y con la supervivencia del planeta.

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9.100+ Estrechar Las Manos De La Naturaleza Fotografías de stock, fotos e  imágenes libres de derechos - iStock

Desde el desarrollo humano y el crecimiento personal, esta frase nos invita a reflexionar sobre la importancia de reconocer aquello que verdaderamente nos hace humanos. Cada acción que realizamos tiene un impacto, no solo en nuestra propia vida, sino también en las personas que nos rodean. Por eso es importante cuidar la manera en que pensamos, sentimos y actuamos cada día.

Tal vez parezca una idea sencilla o incluso fantasiosa, pero también profundamente esperanzadora: ¿qué sucedería si comenzáramos a cuidar la forma en que tratamos a los demás?, ¿si eligiéramos actuar con empatía, cordialidad y respeto? Hoy en día esto representa un gran reto, porque muchas veces vivimos atrapados en nuestras propias preocupaciones, intentando sobrevivir a los desafíos de la vida, olvidando mirar al otro.

Sin embargo, cuando nos permitimos encontrarnos verdaderamente con las personas y mostrar lo mejor de nosotros, algo cambia. La mayoría de las veces recibimos mucho de lo que damos. ¿Alguna vez has intentado sonreírle a alguien que no conoces? ¿Te has dado cuenta de cómo puede transformarse ese pequeño instante?

Ser humano implica practicar diariamente la empatía, la sensibilidad y la humildad.” La palabra humano proviene del latín humanus, relacionada con humus, que significa “tierra” o “suelo”. Etimológicamente hace referencia al “ser de la tierra” o “ser terrenal”. Esta raíz también se conecta con palabras como humildad y humilde, recordándonos que somos seres sensibles, orgánicos y profundamente ligados a la vida.”

Quizá por eso nos afecta emocionalmente ver el deterioro del planeta, los cambios climáticos o los animales en peligro de extinción. Porque la naturaleza también nos sostiene, nos abraza y muchas veces nos ayuda a sanar emocionalmente. Olvidamos que somos parte de ella.

La vida no es eterna. Nuestro tiempo aquí es limitado. Entonces, ¿por qué no comenzar a transformar nuestras acciones cotidianas? ¿Hace cuánto no volteas a ver las necesidades afectivas de las personas que están a tu lado? Dar también nos transforma. En la medida en que damos, muchas veces también nos llenamos.

Random Acts of Kindness for Seattle Kids | ParentMap

Conozco a una persona que mínimo cada mes lleva café, pan y tortas a los hospitales. Abre la cajuela de su camioneta y junto con sus hijos y nietos reparte alimento a quienes esperan afuera. Ella dice que la alegría que siente al dar es tan grande, que ahora sus hijos también disfrutan acompañarla. Ese tipo de acciones profundamente humanas transforman nuestra manera de sentir y de mirar la vida.

Pero también existe el otro lado. En alguna ocasión escuché a una persona decir: “Hay que quitarles a los que más tienen”. Y aunque entiendo que detrás de esas palabras puede haber enojo o carencia, le respondí que debíamos tener cuidado con esa idea, porque no se trata de quitar, sino de construir una humanidad más consciente. Siempre habrá alguien con menos que nosotros, y no nos gustaría vivir en un mundo donde el daño y el resentimiento sean la respuesta.

No somos seres aislados. Lo que hacemos impacta positiva o negativamente a otros. Una de las peores formas de violencia es no sentirse visto, amado o reconocido. Los seres humanos necesitamos afecto, pertenencia y dignidad.

Entonces, ¿qué nos hace auténticamente humanos? Tal vez la capacidad de elegir conscientemente nuestras acciones. Elegir la empatía sobre la indiferencia, la humildad sobre el egoísmo, el respeto sobre la violencia.

Porque cada acto, positivo o negativo, deja una huella en nosotros y en los demás. Observa cómo se siente tu interior cuando eres justo, honesto, amable o empático. Y también observa qué sucede dentro de ti cuando actúas desde la agresión, la indiferencia o el daño.

Tanto lo bueno como lo malo crecen con la práctica. Por eso, cada día tenemos una elección: seguir endureciéndonos… o volvernos más humanos.

Los actos de bondad son universales, ocurren cada 2 minutos

 

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