Salmy es un perrito que se ha ganado el corazón de la comunidad de la UNAM. Cuando camina por la Facultad de Química roba miradas, recibe caricias y hasta posa para fotos con estudiantes, profesores y personal universitario. Pero Salmy no solo es un galán de cuatro patas: también es la estrella de un proyecto ambientalista.
Se trata de Sarepta, una iniciativa que busca crear conciencia sobre el manejo responsable del aceite de cocina. El proyecto es liderado por la profesora Juana Villada Martínez, química en alimentos… y la humana de Salmy.
Junto con un grupo de estudiantes, la maestra Juana Villada y Salmy recolectan aceite usado y lo transforman en jabón, evitando que este residuo llegue al drenaje.
¿Y cómo lo logran? Para esta misión cuentan con Salmy, quien recorre los pasillos de la UNAM y los negocios aledaños de Ciudad Universitaria a bordo de un carrito especial —diseñado por profes de la Facultad de Ingeniería— para recolectar el aceite.
Aunque también pasa mucho tiempo “dirigiendo” el proyecto desde el laboratorio, este lomito es ya un símbolo del compromiso ambiental en Ciudad Universitaria.
Foto: Eduardo Alavez/ Chilango
Salmy, un perrito abandonado que encontró un hogar en la UNAM
Salmy es ahora una estrella del internet. Sin embargo, su historia no siempre estuvo bajo los reflectores de las redes sociales.
Este lomito fue abandonado en la avenida Paseo de la Reforma. Una persona lo rescató, pero no podía cuidarlo y decidió darlo en adopción. Fue entonces cuando la profesora Juana se enamoró de Salmy a primera vista y decidió llevarlo a casa.
“Nosotros lo rescatamos porque vimos un post en una página de Facebook que querían apoyo para rescatar perritos. Nos enamoró verlo en la foto; él era para nosotros”, recuerda la química en entrevista paraChilango.
Foto: Eduardo Alavez/ Chilango
Al principio, Salmy acompañaba a la profesora a hacer encuestas para su investigación sobre la gestión de residuos en la alcaldía Cuauhtémoc. Para no dejarlo solo en casa, le hizo una bata de laboratorio a su medida y notó que, con su presencia, los vecinos participaban con más entusiasmo en la recolección de aceite.
Ese mismo modelo lo replicó en la UNAM. A un año de haber comenzado el proyecto, los negocios cercanos a Ciudad Universitaria ya reconocen a Salmy y le entregan su aceite con gusto.
Además, ahora tiene un equipo de alumnas comprometidas con su servicio social y una lista de más de 70 estudiantes que esperan ser compañeros de este peludo ambientalista.
Salmy también se ha convertido en un puente para acercar a los niños a la ciencia. Cada viernes, el equipo de la profesora Juana Villada realiza talleres de divulgación científica con los pequeños chilangos. El aliciente es conocer al “dogtor Huellitas” y a sus “aleadas” mariposasmonarcas quienes les enseñan a cuidar el ambiente.
“Él funciona como el jefe de laboratorio y las chicas van vestidas de mariposas monarca. El objetivo es que ellas les platiquen lo difícil que es migrar cuando las condiciones del ambiente cambian. Haciendo la analogía, ayudamos a que los niños puedan comprender lo difícil que es no cuidar un planeta”, explicó la profesora.
Foto: Eduardo Alavez/ Chilango
Sarepta, un proyecto en la UNAM para cuidar el ambiente
Al principio, el proyecto de la profesora Juana Villada se llamabaQuitándote grasa, sacando espuma. El nombre hacía referencia al trueque: a cambio de aceite de cocina usado, las personas recibían jabón elaborado con ese mismo residuo. Así se evitaba que el aceite terminara en las coladeras de la CDMX.
Con el tiempo, el proyecto creció y más estudiantes de la UNAM se fueron sumando. Así nació Sarepta, una iniciativa que conserva la misma lógica de recolección, pero suma la participación activa del alumnado y de la comunidad en general en favor del medio ambiente.
“La Facultad de Química educa de una manera integral y técnica. Sin embargo, faltan un poco de habilidades blandas. Por eso estamos tratando de que los alumnos salgan con un criterio más holístico de trabajo en equipo para solucionar problemas medioambientales”, explicó.
Foto: Eduardo Alavez/ Chilango
Hoy, la profesora Juana Villada, Salmy y un grupo de alumnas siguen recolectando aceite usado de los negocios cercanos a Ciudad Universitaria. A estos locales se les coloca un distintivo que indica que manejan de forma responsable estos residuos, y además se les obsequia jabón elaborado a mano por el equipo, en un pequeño laboratorio dentro de la UNAM.
Cada viernes también organizan un taller artístico abierto al público. Con el jabón producido a partir del aceite reciclado, las y los participantes pueden hacer esculturas de todo tipo. En el laboratorio hay un anaquel lleno de estas creaciones: desde réplicas de Salmy, hasta piezas más elaboradas como el escudo de la UNAM o figuras de plantas a tamaño real.
Foto: Eduardo Alavez/ Chilango
¿Por qué es malo el aceite de cocina?
La pregunta del millón es: ¿por qué es malo el aceite de cocina? En realidad, el verdadero problema está en la mala gestión de residuos en la Ciudad de México para deshacerse del remanente que queda en ollas y sartenes. Muchas veces lo vertemos directamente en la coladera —en el mejor de los casos—; en el peor, termina en un mercado negro donde se revende a comerciantes de comida.
“Los comerciantes no saben cómo disponer de los residuos. Muchos lo terminan tirando al drenaje o lo están vendiendo a gente sin escrúpulos que, mediante un reactivo o un filtrado especial, se le devuelve la transparencia y lo están vendiendo como aceite nuevo. Ahí ya hubo una degradación y eso ya no es aceite, ya no es consumible”, expuso la profesora universitaria.
Además del problema de salud, tirar aceite por el drenaje también afecta nuestra vida cotidiana. Este residuo se mezcla con detergentes y forma una pasta dura que tapa las coladeras.
Foto: Eduardo Alavez/ Chilango
Evelyn Salazar Almaguer, quien forma parte del equipo de Sarepta, explicó que el aceite usado termina contaminando las aguas que van directo al Túnel Emisor Oriente de la CDMX, dañando el ecosistema, a la población y a cultivos que consumimos.
“El Túnel Emisor Oriente ya está a su sobrecapacidad porque se junta todo el drenaje, ya no trata el agua igual. Se descarga todo en el río Tula, por lo que está lleno de pura agua contaminada, con muchos metales pesados, y la gente de ahí se enferma. Después pasa a la presa Endhó (en Hidalgo) y con esas aguas negras riegan los cultivos que nos traen a la ciudad”, lamentó la también ingeniera química de la UNAM.
Pero no todo está perdido. Juana Villada resaltó esfuerzos como el programa Mi cocina no contamina, impulsado por Claudia Sheinbaum en la Central de Abasto cuando era jefa de Gobierno de la CDMX. Y claro, también hay esfuerzos locales como Sarepta, que buscan generar conciencia sobre este problema.
Foto: Eduardo Alavez/ Chilango
¿Cómo y dónde llevar aceite de cocina usado para reciclarlo en la UNAM?
Si tienes aceite de cocina usado, puedes llevarlo a la Facultad de Química de la UNAM y, a cambio, recibirás un jabón hecho a base de ese material. Además, tendrás acceso a un taller de escultura en jabón que se realiza todos los viernes, en un horario de 10:00 a 14:00 horas.
Así que, si alguna vez te preguntaste qué hacer con ese aceite usado, ya lo sabes: ¡lleva tu contribución a Sarepta y, de paso, aprende a hacer jabón o a crear arte con él! Al final, cada pequeña acción cuenta para proteger el medio ambiente.
🐕 Alerta sanitaria: Confirman primer caso de gusano barrenador en la CDMX
Después de tres décadas de haber sido erradicado en el país, el gusano barrenador del ganado (GBG) ha encendido las alarmas en la capital del país. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) confirmó el primer caso registrado en la Ciudad de México, específicamente en el pueblo de San Miguel Topilejo, en la alcaldía Tlalpan.
¿Cómo se detectó?
El caso fue reportado el pasado 26 de abril en una clínica veterinaria local. Se trata de un perro Doberman de 12 años que presentaba una herida en la oreja izquierda tras una pelea con otros canes. Al realizar el análisis, los especialistas identificaron una miasis (infestación de larvas) provocada por el gusano barrenador.
Afortunadamente, las autoridades han calificado este evento como un “caso aislado”. Debido a la altitud y las condiciones climáticas de Topilejo, no se han detectado casos secundarios en la zona, aunque el animal permanece bajo estricta supervisión y control sanitario.
Un regreso preocupante
El gusano barrenador regresó a México a finales de 2024, tras un brote que comenzó en el sureste del país y que ha afectado tanto a animales como a humanos. Según datos oficiales:
Entre noviembre de 2024 y diciembre de 2025, se han acumulado más de 13 mil casos en territorio nacional.
La plaga es causada por la larva de una mosca que deposita sus huevecillos en heridas abiertas de mamíferos, donde las larvas se alimentan de tejido vivo.
Senasica exhorta a los dueños de mascotas y productores de ganado a revisar constantemente cualquier herida en sus animales y reportar de inmediato la presencia de larvas o gusaneras sospechosas.
Si no alcanzaste boleto para el Estadio Azteca (ahora Estadio Banorte), ¡no te preocupes! La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció que la pasión del Mundial 2026 inundará las plazas y parques de la CDMX. Serán 18 sedes con pantallas gigantes, cascaritas, ferias gastronómicas y mucha cultura, todo con entrada libre.
📺 ¿Cómo funcionarán las sedes?
7 sedes “Full”: Operarán los 39 días del Mundial y transmitirán los 104 partidos.
11 sedes especiales: Transmitirán los juegos de la Selección Mexicana y los encuentros más destacados de la fase final.
Ojo: El ambiente será 100% familiar, por lo que la entrada es gratuita y no habrá venta de alcohol.
🏃♂️ Más que solo ver la tele: ¡A jugar!
El Instituto del Deporte armará la reta en grande. Podrás participar en:
Torneos de fut-tenis y teqball.
Concursos de dominadas mundialistas y cascaritas.
Talleres de “Mi Mascota Mundialista” para los más peques.
🌮 Elote, nieve y Ajolotes
La fiesta no es solo futbol. La Secretaría de Cultura y los pueblos originarios traerán:
Gastronomía: Ferias de la nieve, el elote y el maíz directamente de Milpa Alta y Xochimilco.
Arte: La exposición monumental “Axolotes en el corazón” y alebrijes gigantes.
Música: Batucadas, comparsas y conciertos para celebrar cada gol.
📍 ¿Dónde te toca ver el partido?
Aquí las sedes principales:
Centro y Sur: Plaza Garibaldi, Parque de la Bombilla, Parque de la Consolación.
Norte y Poniente: Parque Tezozómoc, Deportivo Hermanos Galeana.
Otras sedes: Utopía Meyehualco, Central de Abasto, Bosque de Tláhuac, Deportivo Vivanco y más.
En la Ciudad de México, cualquier día es el pretexto perfecto para salir de la rutina escolar. Si buscas un plan que combine diversión, aprendizaje y un ambiente relajado, las ludotecas y bibliotecas infantiles son la joya de la corona. Pero, ¿sabes cuál elegir? Aquí te explicamos la diferencia y te damos las mejores recomendaciones.
🎮 El Duelo: ¿Jugar o Leer?
Ludotecas: Aquí el “idioma” oficial es el juego. Se aprende a través del arte, el movimiento y la experimentación. Es el lugar ideal para tocar, crear y ensuciarse las manos en talleres interactivos.
Bibliotecas Infantiles: Olvida el silencio absoluto de las bibliotecas de adultos. Estos espacios están diseñados para que los niños se apropien de la lectura. Los libros muestran su portada (no el lomo) para ser identificados por sus dibujos, y el mobiliario invita a tirarse en colchones o tapetes a descubrir historias.
📍 Ruta de la Diversión: 6 Imperdibles
Ludoteca de la Biblioteca de México (Centro): Ubicada en la mítica Ciudadela. Ideal para menores de 4 años con juguetes didácticos, resbaladillas y una “bebeteca” especializada. Costo: Gratuito.
Espacio Infantil del Universum (CU): Ciencia para peques de hasta 8 años. Conceptos complejos explicados con juegos y guías expertos. Costo: Entrada al museo (accesible).
Bella Época – Cine Lido (Condesa): Más que una librería, es un refugio con cojines donde pueden leer antes de comprar. Los fines de semana hay cuentacuentos y cine. Costo: Entrada libre.
Ludoteca Lele (Faro de Aragón): Un homenaje a la cultura popular. Ofrece desde funciones de circo y lucha libre hasta talleres de arte al norte de la ciudad. Costo: Mayoría de actividades gratuitas.
Ibby México (Mixcoac): Con más de 30,000 ejemplares (incluyendo braille y otros idiomas). Es un espacio donde se permite gritar de emoción por un cuento. Costo: Entrada libre.
Biblioteca Vasconcelos (Buenavista): La joya arquitectónica del país. Tiene un área infantil masiva con libros en cajones a su altura y jardines para leer al aire libre. Costo: Gratuito.