TLAXCALA.— En medio del proceso de Morena para definir a quien encabezará su candidatura al Gobierno de Tlaxcala en 2027, un documental puso bajo la lupa a las dinastías familiares que durante más de un siglo han concentrado el poder político en la entidad.
Se trata de Alfonso Sánchez García, Alcalde con licencia de Tlaxcala capital e hijo del ex Gobernador Alfonso Sánchez Anaya, quien aparece entre los perfiles con mayor presencia en las mediciones rumbo a la definición morenista.
El documental En Tlaxcala, el poder no se gana, se hereda, difundido por MTP Noticias y basado en una investigación de la periodista Dorita Nava Flores, reconstruye el entramado político y familiar de tres apellidos: Sánchez, González y Cisneros.
Estas familias han ocupado, durante generaciones, gubernaturas, alcaldías, diputaciones, senadurías y otros cargos relevantes en la Administración estatal.
Su publicación ocurre mientras Morena se encuentra en la recta final de su proceso para definir a quienes encabezarán las llamadas Coordinaciones Estatales de Defensa de la Transformación en las 17 entidades que renovarán gubernatura en 2027.
Aunque formalmente el partido evita llamarlos candidatos, serán quienes eventualmente representen al movimiento en las elecciones estatales.
La dirigencia nacional prevé realizar las definiciones durante septiembre, mediante encuestas y bajo criterios de paridad.
El apellido Sánchez vuelve a la contienda
En Tlaxcala, la disputa permanece abierta y entre los perfiles que concentran la competencia aparecen Sánchez García, la senadora con licencia Ana Lilia Rivera, el diputado federal con licencia Carlos Augusto Pérez y Raymundo Vázquez Conchas.
En ese contexto, el documental revive la historia política de los Sánchez y su relación con el poder en la entidad.
Alfonso Sánchez García es hijo de Alfonso Sánchez Anaya, Gobernador de Tlaxcala entre 1999 y 2005, quien llegó al poder después de abandonar al PRI y encabezar una alianza opositora encabezada por el PRD.
Sin embargo, la presencia de los Sánchez en la política tlaxcalteca se remonta mucho más atrás.
La investigación ubica sus antecedentes desde 1912, cuando Enrique Sánchez González, hacendado y miembro de una de las familias económicamente poderosas de la región, buscó una diputación.
Décadas después apareció Emilio Sánchez Piedras, quien llegó a la gubernatura en 1975 y se convirtió en uno de los políticos más influyentes de la historia moderna del estado.
De su grupo político surgieron personajes que posteriormente ocuparían posiciones centrales en Tlaxcala, entre ellos Beatriz Paredes Rangel, Joaquín Cisneros Fernández y Mariano González Zarur.
Años después, el apellido regresaría al Palacio de Gobierno.
Alfonso Sánchez Anaya rompió con el PRI tras no conseguir la candidatura y en 1998 derrotó, postulado por una coalición encabezada por el PRD, al priista Joaquín Cisneros Fernández.
Ya como Gobernador, Sánchez Anaya protagonizó una de las mayores polémicas de nepotismo político de aquella época cuando su esposa, María del Carmen Ramírez García, buscó sucederlo en el cargo.
La pareja llegó a ser bautizada mediáticamente como “los Clinton de Tlaxcala”.
Más de dos décadas después, el apellido Sánchez vuelve a colocarse en condiciones de disputar la gubernatura, ahora bajo las siglas de Morena.
Alfonso Sánchez García se registró en junio en el proceso interno del partido y diferentes encuestas publicadas durante los últimos meses lo han colocado entre los aspirantes competitivos para obtener la candidatura.
González y Cisneros, otras familias bajo la lupa
La investigación documental no se limita a los Sánchez.
También reconstruye la influencia de los González, encabezados políticamente durante décadas por Mariano González Zarur, Gobernador entre 2011 y 2016.
Otro de los grupos señalados es el de los Cisneros, familia de la que proviene la actual Gobernadora morenista Lorena Cuéllar Cisneros.
Cuéllar es nieta del ex Gobernador Joaquín Cisneros Molina y sobrina de Joaquín Cisneros Fernández, quien fue Alcalde de Tlaxcala, Senador y candidato a Gobernador.
Así, incluso la llegada de Morena al Gobierno estatal en 2021 mantuvo uno de los apellidos que históricamente han formado parte de las élites políticas de la entidad.
La investigación sostiene que cinco gobernadores de las últimas seis décadas han surgido de las tres familias analizadas o de los grupos políticos construidos alrededor de ellas.
PRI, PRD y Morena aparecen en distintos momentos de esa historia.
Las siglas cambiaron.
Los parentescos permanecieron.
Y es precisamente cuando Morena está por decidir si uno de esos apellidos vuelve a competir por Palacio de Gobierno que el documental comenzó a circular.
¿Qué papel tendrá el nepotismo en 2027?
La definición también representa un reto político para Morena.
El partido ha colocado el combate al nepotismo entre los criterios de su proceso de selección rumbo a 2027 y ha establecido restricciones para impedir determinadas sucesiones familiares directas.
Sánchez García no busca suceder inmediatamente a su padre, quien dejó la gubernatura hace más de dos décadas, por lo que esa restricción no le impediría participar.
Sin embargo, su eventual postulación abriría nuevamente el debate sobre la permanencia de las familias políticas en Tlaxcala.
Si Morena lo elige para encabezar su proyecto y gana la elección constitucional, Tlaxcala tendría nuevamente un Gobernador de la familia Sánchez.
Sería más de un siglo después de que ese apellido comenzara a disputar posiciones políticas en el estado y 28 años después del triunfo de su padre.
En Tlaxcala, la elección de 2027 podría terminar decidiendo algo más que qué partido conservará el Gobierno.
También si una de sus antiguas dinastías regresa a Palacio.