#Opinión

Mujeres que cuestionan y que transforman espacios de poder

La victoria de Fátima Bosch revela algo más grande: las mujeres estamos transformando los espacios de poder. ✊💜👑 #NoCallamosMás

Publicado

en

Por Yocelin Cortez
#LatidoFrontera

Lo que ayer fue un triunfo para México, hoy la derecha intenta convertirlo en una línea de ataque político, con discursos falsos impulsados por pseudo-periodistas como Adela Micha y Carlos Loret de Mola, que buscan vincular la victoria de Fátima Bosch en Miss Universo con el gobierno de la 4T, reduciendo su mérito personal a una supuesta conspiración ideológica.

No es una crítica inocente: es un intento de desacreditar un logro y transformarlo en una narrativa de odio, teñida de machismo y clasismo. Frases como:
“morenizaron Miss Universo”, “mancharon la corona”
revelan un profundo desprecio por los avances sociales y por las mujeres que ocupan espacios de poder. Porque a la derecha no le duele el certamen: le incomoda que una mujer mexicana, independiente, preparada y valiente, se convierta en símbolo de representación. Le inquieta que México avance hacia una agenda donde las mujeres deciden, hablan y se defienden.

Y Fátima Bosch sí se defendió. Antes de ganar, denunció haber sido llamada “tonta” por un directivo del evento frente a las demás candidatas. Su decisión de no guardar silencio derivó en un escándalo internacional que obligó a la organización a retirar al agresor —Nawat Itsaragrisil— y a disculparse públicamente.

Incluso la primera presidenta de México, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, fue cuestionada al respecto, reflexionando sobre la valentía de Bosch y sobre la violencia normalizada por décadas dentro y fuera de los certámenes de belleza. Y no faltaron quienes demeritaron su triunfo, asegurando falsamente que “el Gobierno de México compró la corona”.

La violencia simbólica también pesa, hiere y limita. La crítica feminista a los concursos no es nueva: en 1968, el movimiento “No More Miss America” irrumpió en Atlantic City para denunciar que estos eventos convertían a las mujeres en mercancía, imponían estándares imposibles de belleza y reforzaban estructuras patriarcales.

Aquel mensaje histórico —“No somos ganado”— sigue vigente. Las mujeres seguimos enfrentando opresiones que cambian de forma, pero no desaparecen. Como respuesta a estas luchas, Miss Universo ha avanzado: eliminó el límite de edad, permitió la participación de mujeres casadas y abrió el espacio a mujeres trans. Son pasos que no borran el pasado, pero muestran cómo la presión feminista transforma los espacios.

Por eso la reacción de la derecha mexicana es tan reveladora: exhibe a un sector que teme la autonomía de las mujeres, que le teme a la voz femenina cuando se planta y nombra la violencia, cuando se manifiesta y cuando desafía sus prejuicios. La victoria de Fátima no es solo un triunfo estético: es una señal de que las mujeres están reescribiendo los espacios de poder.

Porque ya no basta con decorar escenarios. Las mujeres sabemos que la frase “Calladita te ves más bonita”, utilizada durante décadas, no la vamos a permitir más.

Ahora las mujeres cuestionamos, transformamos y ocupamos los espacios de poder.
Y eso, para algunos, es imperdonable.

A pesar de la violencia que enfrentó Fátima Bosch durante el certamen, la derecha mexicana sigue generando ataques, demeritando su logro y su capacidad.

Que nadie nos haga dudar de nuestra valía, capacidad, libertad y nuestro derecho a una vida libre de violencia.

Lo más visto

Salir de la versión móvil