Todos los días renunciamos a algo: tiempo, tranquilidad o confianza. Nos hemos acostumbrado a vivir alrededor de fallas que nunca debieron normalizarse.
Nos acostumbramos a vivir entre filas eternas, trámites absurdos y servicios que funcionan “más o menos”.
🚶♂️🚴♀️🛴🚗 En México moverse es un deporte extremo: banquetas rotas, baches y violencia. La ciudad es misántropa.