Este domingo, Shakira volverá al Zócalo de la Ciudad de México con un concierto gratuito que podría reunir entre 280 mil y 300 mil personas. No es solo una fecha más en su calendario: es el encuentro entre la gira latina más poderosa del momento y el escenario público más simbólico del país.
Antes de llegar al Centro Histórico, la colombiana cumplirá su parada número 13 en el Estadio GNP Seguros, consolidando una racha de presentaciones que han confirmado el momento que atraviesa. Las Mujeres Ya No Lloran World Tour no es simplemente un regreso; es un récord. Con 421.6 millones de dólares recaudados, la gira superó a la de Luis Miguel y se convirtió, según Billboard, en la más exitosa en la historia para un artista latino.
Foto: Billboard
La cifra va más allá del espectáculo: confirma la capacidad de una artista para reinventarse, sostener su relevancia durante décadas y transformar una etapa personal en una conversación cultural global.
Shakira ha entendido desde hace años el poder del espacio abierto como escenario simbólico. En 2024 ofreció un mini concierto gratuito en Times Square para celebrar el lanzamiento de su álbum. En 2026 hará lo propio en la Playa de Copacabana, en Brasil, donde se espera a más de un millón de personas. Y ahora, el turno es nuevamente de la Plaza de la Constitución.
La última vez que se presentó en el Zócalo fue en 2007, durante el Fijación Oral Tour. Aquel concierto reunió alrededor de 210 mil asistentes y se convirtió en uno de los más multitudinarios registrados hasta entonces. Desde entonces, la plaza ha sido termómetro cultural de convocatorias históricas: Los Fabulosos Cadillacs reunieron a 300 mil personas en 2023; Grupo Firme alcanzó 280 mil en 2022; y Paul McCartney convirtió el 10 de mayo de 2012 en una postal inolvidable.
El Zócalo no es un venue cualquiera. No tiene boletaje, no tiene zonas VIP ni experiencias exclusivas. Es un espacio abierto donde la música se vuelve verdaderamente pública. Cantar ahí no solo es convocar multitudes; es inscribirse en una tradición cultural que trasciende la industria.
Este domingo, las cifras importarán. Pero más importante será la imagen: cientos de miles de personas coreando las canciones de una artista que hoy encabeza la gira más exitosa del continente. La plaza más grande para la gira más grande.
Y una vez más, la ciudad convertida en escenario del momento.