Síguenos en nuestras redes

#Opinión

Rappi y DiDi: el riesgo de pedir un servicio

Pedir comida o un viaje desde una app debería ser sencillo, pero los cargos no reconocidos y las estafas digitales ponen en riesgo al consumidor.

Publicado

en

Por: Alejandra Cerecedo

Pedir comida, solicitar un viaje o pagar un servicio desde una aplicación se convirtió en parte de la rutina de millones de mexicanos. La promesa es sencilla: unos cuantos clics, una tarjeta registrada y el servicio llega a la puerta o al destino. El problema aparece cuando esa comodidad se convierte en una puerta para el abuso, los cargos no reconocidos y las estafas.

Los casos de usuarios que reportan problemas con plataformas como Rappi y DiDi continúan. Y aunque cada caso puede tener características distintas, hay un elemento que preocupa: cuando el consumidor enfrenta un cargo que no reconoce, un cobro duplicado, una operación que no autorizó o algún mecanismo de engaño relacionado con la plataforma, la respuesta no siempre resulta tan sencilla como debería.

Amazon, Rappi y Walmart, las apps favoritas para recibir súper en casa-  Grupo Milenio

No estamos hablando de un problema menor. La propia CONDUSEF ha advertido que los fraudes digitales siguen creciendo. Entre enero y mayo de 2026 se registraron más de 35 mil reclamaciones por posible fraude, y las reclamaciones por posible fraude en la banca múltiple aumentaron 18% respecto del mismo periodo de 2025.

Además, la CONDUSEF ya ha documentado que las plataformas digitales y los servicios de transporte privado forman parte del universo de reclamaciones relacionadas con operaciones de comercio electrónico. En registros previos, el rubro de transporte privado, que incluía, entre otras plataformas, a Rappi, acumuló más de 157 mil reclamaciones.

Por eso, más allá de señalar a una empresa en particular, el llamado debe ser institucional: CONDUSEF y PROFECO tienen que mirar con mayor atención lo que está ocurriendo alrededor de las plataformas digitales de servicios.

A CONDUSEF le corresponde atender la dimensión financiera de estos casos, particularmente cuando existen cargos no reconocidos o controversias relacionadas con medios de pago. La propia Comisión señala que, ante un cargo que el usuario no reconoce, existen mecanismos para objetarlo ante la institución financiera correspondiente.

A PROFECO, por su parte, le corresponde vigilar la relación entre consumidores y proveedores. La Procuraduría cuenta con mecanismos para recibir denuncias por posibles violaciones a la legislación de protección al consumidor y dispone de información sobre el comportamiento comercial de los proveedores, incluidas las quejas registradas en su contra.

Guía de seguridad bancaria | Mejora tus finanzas

El punto no es esperar a que las redes sociales se llenen de denuncias para reaccionar. Si existen patrones de comportamiento, ambas autoridades deberían identificarlos, medirlos y, cuando corresponda, actuar.

También las plataformas tienen una responsabilidad. No basta con ofrecer un botón de “ayuda” dentro de una aplicación. Cuando está en juego el dinero de una persona, la atención debe ser rápida, transparente y efectiva. El usuario no debería convertirse en investigador para demostrar que un cargo no lo hizo, ni tener que navegar entre respuestas automatizadas para recuperar su dinero. Y lo peor del caso: no dan ninguna solución.

Y hay algo más: los consumidores necesitan saber a quién acudir. Una parte del problema es que las fronteras entre una controversia comercial y una operación financiera pueden resultar confusas para quien simplemente ve desaparecer dinero de su cuenta.

Por eso, CONDUSEF y PROFECO deberían generar información clara y coordinada sobre qué hacer ante cargos no reconocidos, cobros indebidos, cancelaciones, reembolsos o posibles estafas vinculadas con plataformas digitales como Rappi y DiDi.

La tecnología avanzó mucho más rápido que nuestra cultura de protección al consumidor. Pero la protección de nuestros datos y nuestro dinero no puede quedarse atrás.

La comodidad de una aplicación no debe convertirse en la indefensión del usuario. CONDUSEF y PROFECO: el llamado es a revisar, investigar y actuar. Antes de que estas prácticas se normalicen y antes de que más consumidores terminen pagando por un servicio que nunca solicitaron.

La Jornada - Contra bancos, 90% de reclamaciones en 2020: Condusef

Rumbo al Proceso Electoral de 2027

En unos días arrancará el proceso electoral federal de 2027 y, con él, uno de los mayores retos para las instituciones electorales: preservar la confianza ciudadana. Durante tres décadas, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha buscado demostrarlo sentencia tras sentencia, acercando la justicia a la ciudadanía, modernizando sus procesos e impulsando la justicia abierta. La capacitación de más de 700 mil personas en la Escuela Judicial Electoral, las defensorías públicas, el juicio en línea y las herramientas tecnológicas son parte de una misma convicción: que la justicia llegue a las personas. El reto hacia 2027, como mencionó el Magistrado Felipe de la Mata, será mantener ese compromiso: actuar con independencia, imparcialidad y apertura, sin filias ni fobias. El Tribunal no pide un acto de fe; pide que sus decisiones y sus resultados sean juzgados por los hechos.

 

Alejandra Cerecedo Constantino es una destacada profesional en comunicación y política en México, con una Licenciatura en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Veracruzana (UV) y una Maestría en Comunicación Política y Pública por la Universidad Panamericana (UP). Actualmente, es Directora Nacional de Comunicación en la Confederación Nacional de Jóvenes Mexicanos (CONAJOMX) y asesora de comunicación en el Senado de la República, donde usa su experiencia para fortalecer la comunicación institucional y pública.

#Opinión

¿A quién incomoda el crecimiento de Pepe Chedraui en Puebla?

Publicado

en

Su ventaja en las encuestas parece haber encendido una campaña de desprestigio en su contra.
En encuestas como BEAP, MetaMetrics y La Encuesta MX, el alcalde aparece al frente de las preferencias, con una ventaja de más de 20 puntos sobre su más cercano competidor.
La guerra sucia crece, pero también crece la expectativa por conocer quién la opera y qué hay detrás.

Sigue leyendo

#Opinión

MIRADA AL FUTURO: La ciudad no se barre sola

Publicado

en

El Metro cumplió 57 años el 4 de septiembre. Hubo billete conmemorativo de la Lotería Nacional, fotografías históricas y un comunicado impecable: 22 trenes recuperados en las Líneas 2, 7, 8 y B; 15 mil trabajadoras y trabajadores; más de 69 mil millones de usuarios transportados desde 1969; una racha de cero carpetas por robo con violencia. La ciudad se retrató junto al naranja. Es justo: sin el Metro, esta capital se deshace a las 7:15 de la mañana.

Lo que casi no se retrata es la otra ciudad, la que empieza dos horas antes.

Antes de que salga el primer tren, las cuadrillas de limpia ya van en camión rumbo a una vía primaria. Muchas de esas personas no son, en el papel, trabajadoras: son “beneficiarias” de un programa social o personal de una empresa subcontratada. La palabra importa. Un beneficiario no cotiza. No tiene seguridad social, ni prestaciones, ni jornada reconocida, ni a quien reclamarle. Beneficiario suena a favor. Y el favor, en esta ciudad, se paga con turnos de madrugada junto al carril rápido.

Las cifras vienen de la denuncia, no del gobierno, y eso ya es parte del problema. La diputada Patricia Urriza, de Movimiento Ciudadano —ni de mi partido ni de mi bancada, conviene decirlo—, sostiene que en menos de un año hay siete personas fallecidas y más de treinta y cuatro lesionadas en estos esquemas. A finales de agosto se volcó un camión que trasladaba a 19 trabajadores: doce lesionados. El 30 de agosto murió Guadalupe, trabajadora de limpia, en Avenida Ferrocarril. No existe un recuento oficial que confirme o desmienta esas cifras. Que no exista es, en sí, una respuesta.

Hay un detalle que dice más que cualquier discurso: buena parte de los accidentes no ocurre “en la calle” en abstracto. Ocurre en el traslado, de noche, en unidades que llevan gente a barrer lo que nosotros ensuciamos de día. El riesgo no es solo la escoba junto al carril rápido. Es el camión que los lleva, el chaleco que no brilla y el nombre administrativo que evita decir “trabajador”.

Lo del uniforme merece párrafo aparte. Desde enero de 2025 el personal de servicios urbanos viste guinda, cuando la norma de seguridad para quien labora en vía pública pide colores de alta visibilidad. Se puede discutir la intención. Lo que no se puede discutir es la física: a las cinco de la mañana, sobre Viaducto, el guinda no se ve. Ninguna estrategia de imagen vale un cuerpo.

Compárese con el Metro. El Metro tiene sindicato, plaza, número de empleado, jubilación y hasta un cachito de lotería con su nombre. La limpia, en este modelo, flota entre el programa social y la tercerización. Uno es institución; el otro es arreglo. Pero los dos hacen lo mismo a distinta hora: sostener el escenario para que el resto podamos fingir que la ciudad funciona sola. Misma ciudad, dos categorías de cuerpo.

El 1 de septiembre, el Gobierno capitalino entregó al Congreso su Segundo Informe: alrededor de 3,500 obras en espacio público, 450 kilómetros repavimentados, Utopías, Caminos de Mujeres Libres y Seguras. El propio gobierno puso el cuidado al centro de su relato. El cuidado es un buen eje. Pero una administración que se define por los cuidados tiene que responder por quienes cuidan la calle. No se le puede llamar justicia social a un esquema que produce avenidas impecables y actas de defunción.

El 14 de octubre, la jefa de Gobierno comparecerá ante el Congreso. Ahí hay una prueba sencilla, sin ideología de por medio:

— que quien barre sea trabajador, con contrato y seguridad social;

— que el uniforme cumpla la norma de alta visibilidad, no la paleta del partido;

— que el traslado deje de ser la parte más peligrosa del turno;

— que exista un registro público de accidentes y fallecimientos del personal de limpia, con nombre, fecha y causa.

Nada de eso requiere una reforma constitucional. Requiere decisión.

Una columna no le devuelve la vida a Guadalupe. Puede hacer algo más chico y más terco: negar la idea de que la ciudad se sostiene sola. No se sostiene sola. Se sostiene con gente que entra a un túnel y con gente que sale a un camión a las cinco de la mañana. A los primeros, con razón, les cantamos las mañanitas. A los segundos les decimos beneficiarios.

Por eso cada calle recién barrida es también una pregunta: ¿quién la dejó así, y a qué hora se fue?

Sigue leyendo

#Opinión

Rafa Márquez y el proceso que sí llegó

Publicado

en

Ayer, Rafa Márquez fue presentado como director técnico de la Selección Mexicana en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Fútbol. La noticia no es que haya sido presentado. La noticia es que efectivamente ocurrió lo que se había prometido.

Porque en una Federación acostumbrada a cortar procesos de tajo y a improvisar ciclos, cumplir un plan trazado desde 2024 es, por sí solo, un acontecimiento. Rafa fue auxiliar de Javier Aguirre durante todo el proceso mundialista precisamente para esto. Y esta vez, el relevo se respetó.

‘El Káiser’ no pudo llegar en mejor momento. Y no por los resultados.

En términos estrictamente de alcance deportivo, el Mundial terminó donde ya sabíamos que terminaba: en octavos de final. Sí, se superó lo de Qatar 2022. Pero el techo siguió intacto. Lo que sí cambió fue otra cosa, y quizá más difícil de conseguir: la reconexión con la afición.

Durante cuatro años, la relación entre el Tri y su gente fue de pura apatía. El desastre de Qatar había roto algo. Llegaron las promesas de cambio, que en buena medida siguen sin cumplirse. Llegaron incluso los títulos, con la Copa Oro y la Nations League. Pero la conexión no aparecía por ningún lado.

Hasta el pitazo inicial del 11 de junio en el Estadio Ciudad de México. Ahí, algo se acomodó. El grito de “y si sí” se volvió un himno de batalla que nadie vio venir. El clímax llegó frente a Ecuador el 30 de junio. Y el cierre, contra Inglaterra el 5 de julio, terminó en derrota pero con el orgullo intacto. Se perdió el partido y se ganó a la gente.

Esa es la herencia real que recibe el michoacano. No una plantilla campeona, sino un país que volvió a querer a su selección.

Él parece entenderlo. En la conferencia lo dijo con claridad: la ventaja es que no se empieza de cero, que hay una base importante, y que la tarea es mantener lo que hay pero mejorarlo y evolucionarlo. Su cuerpo técnico respalda la ambición: Juan Manuel Lillo, Andrés Guardado y Vidal Paloma como auxiliares, Xabier Mancisidor con los porteros y Pol Lorente en la preparación física. Duilio Davino, director de selecciones, puso los objetivos sobre la mesa: ser el número uno de la zona, pelear finales de Concacaf y mantenerse entre los diez mejores del mundo.

Su primera prueba llega el 26 de septiembre contra Colombia, en Baltimore. No es un rival menor. Con Luis Díaz, James Rodríguez y Luis Javier Suárez, los cafetaleros tienen una calidad indiscutible, aunque en el Mundial se esperaba bastante más de ellos. Después vendrán Perú, Estados Unidos y Chile.

Pero no todo es color de rosa. Los vicios de siempre siguen ahí. El empalme del calendario de la Liga MX con la fecha FIFA, que incluye cuatro partidos de la jornada 10 el mismo día del debut, obligó a un acuerdo para convocar apenas dos jugadores por equipo. Nos quedaremos con la duda de si veremos al equipo que Rafa quiso o al que pudo tener. La eliminación permanente del ascenso y descenso desató protestas de la Liga de Expansión y sigue en procesos jurídicos. Y tras el Mundial, la exportación de futbolistas mexicanos a Europa fue prácticamente nula: entre los seleccionados, solo el caso de la ‘Hormiga’ González.

Ninguno de esos problemas es responsabilidad del de Zamora. Todos van a condicionar su trabajo.

Por eso la pregunta no es si él está capacitado. La pregunta es si lo van a dejar trabajar. Ese apoyo tendría que traducirse en cosas concretas: partidos en México para sostener el vínculo con la afición, libertad total para convocar a quien él quiera, y rivales de calidad que obliguen al equipo a crecer.

Rafa lo resumió mejor que nadie: habrá momentos buenos y momentos malos, pero lo importante es seguir avanzando.

Ojalá que esta vez, por primera vez en mucho tiempo, avanzar signifique no volver a empezar.

Sigue leyendo
Anuncio publicitario

Facebook

Lo más visto