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¿Quién se robó mi felicidad? El diseño del vacío

El vacío no se llena con consumo, sino con creación. Recuperar la felicidad empieza cuando dejas de ser espectador y vuelves a crear. 🎨✨🫀

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Al parecer, tienes todo: salud, trabajo, amistades y familia. Todas las piezas del rompecabezas parecen estar en su lugar, pero algo no encaja. Sigues en un círculo vicioso donde, a pesar de la estabilidad, persiste la sensación de que alguien, en algún momento, se robó tu felicidad.

¿Dónde empezó el robo? Quizá fue el día que rayaste la pared de casa y el regaño fue tan desproporcionado que hoy, décadas después, ni siquiera por travesura te atreves a romper una regla. O tal vez fue en la escuela, donde por no memorizar un dato con facilidad te etiquetaron como “deficiente”.

La fragmentación del ser

Existe una desconexión progresiva en nuestra formación. Como plantea el especialista en educación Sir Ken Robinson, el sistema educativo nos fragmenta: en el kínder usamos todo el cuerpo para aprender; en la primaria, solo de la cintura para arriba; en la secundaria, todo se reduce a la memorización; y en los grados superiores parece que solo necesitamos la mitad izquierda del cerebro.

Nos convertimos en “cabezas parlantes” desconectadas del movimiento corporal, espiritual y mental. Habitamos una limitación que nos roba la capacidad de vivir plenamente nuestra propia existencia.

El espejismo del Art Week y la polarización

Esta desconexión se manifiesta con fuerza en eventos como Art Week en la CDMX. Por un lado, una sociedad que se vuelca a las galerías; por otro, el innegable esnobismo de la selfie frente a la obra. Pero lo más importante es no caer en la trampa de la exclusividad.

No te quedes con la idea de que, porque no tienes el título de “artista” con piezas cotizadas en una galería, no tienes derecho a crear. Al contrario: toda acción artística es una fuente legítima de inspiración. El arte no debería ser un evento polarizado entre quienes “saben” y quienes solo “miran”.

Cada uno de nosotros, desde su trinchera, puede aportar un eslabón a esta cadena emocional, humana y creativa. Tu expresión es lo que impide que la sensibilidad se pierda en la frialdad de los números y la política.

El secreto de la artista: crear o morir

Como artista gráfica, quiero compartirte un secreto: tú, que estás leyendo esto, eres creativo por naturaleza. Por más que consigas ese aumento, compres el auto de tus sueños o visites el restaurante de moda, nada llenará el hueco que deja la falta de creación.

Estamos atrapados en el círculo de trabajo + dinero + deudas + gratificación inmediata. Se nos va la vida consumiendo, sin notar que poner manos a la obra produce una satisfacción que ningún objeto puede ofrecer.

Si permaneces solo como consumidor y no como creador, el vacío emocional se profundiza. El sistema intenta llenar tus ausencias con objetos, pero esos vacíos solo se llenan con actos creativos.

Recupera tu derecho

Si vas al Art Week, no pienses que solo “los artistas” pueden crear algo valioso. Crear es uno de los actos más humanos que existen. Tejer, pintar, cuidar una planta, bailar, inventar una receta: crear.

Genera nuevas conexiones, comparte lo que haces y observa si la satisfacción no es distinta a esperar que el mundo llene tu vacío. No permitas que el sistema robe tu felicidad; asume la responsabilidad de recuperarla con tus propias manos.

El mundo capitalista quizá no quiere que crees.
Pero solo tú puedes decidir dejar de ser espectador de tu propia vida.

Lo demás… son detalles.

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