¿Qué hace la nicotina en tu cerebro?

Ciudad de México a 13 de Febrero del 2018 (redacción).- La nicotina modifica el funcionamiento del cerebro, concretamente actúa sobre los receptores, colinérgicos de nicotina que forman parte del circuito de recompensa, liberando dopamina, que es el neurotransmisor de la motivación y la recompensa. Además, lo hace de manera muy rápida, entre los 10 y 15 segundos es transportada desde los pulmones hasta sus receptores a través del torrente sanguíneo. De hecho, la forma más rápida de llevar una sustancia al cerebro es fumándola, lo cual genera unos efectos mucho más fuertes de refuerzo condicionado. El tabaco es la droga que presenta la mayor probabilidad de dependencia con tan solo probarla una vez.

La adicción al tabaco es debida, como ya dijimos, a la liberación de dopamina concretamente en la zona cerebral del estriado ventral, la llamada vía de la dopamina mesolímbica, vía del refuerzo y la recompensa del cerebro. Estas zonas se activan de forma natural cuando realizamos algún logro motivante: aprobar un examen, mejorar las marcas deportivas, gana run partido, experimentar un orgasmo, etc.
Cuando una droga consigue activar estas zonas de manera abusiva y explosiva generan la adicción.

Las drogas se saltan los propios neurotransmisores cerebrales y estimulan los receptores de estas de manera que no es necesario conseguir la recompensa de forma natural, más a corto plazo y más intensa. ¿Te imaginas conseguir una medalla olímpica de maratón sin necesidad de salir a correr? Pues eso es lo que entiende el cerebro cuando te fumas un cigarrillo. No es natural. No es sano. Déjalo y ponte a hacer una actividad reforzante de verdad.

Además, el uso de sustancias no naturales provoca una mayor abstinencia y ansia por el consumo entrando en un círculo vicioso de preocupación por la búsqueda de la droga, adicción, dependencia y abstinencia. A largo plazo, ya no será la recompensa que produce la sustancia directamente, sino la anticipación de esta recompensa la que genere el circulo vicioso. Las neuronas dopaminérgicas deja de responder al estímulo primario y lo hacen ya directamente al estímulo condicionado, que puede ser el ambiente como por ejemplo estar en una terraza de un bar tomando café, que incita a encender el cigarro.

Fumar acelera el proceso de envejecimiento del cerebro y empeora la capacidad para tomar decisiones, resolver problemas o controlar los impulsos. La causa es el adelgazamiento de la corteza orbitofrontal del cerebro. Fumar tiene un efecto acumulativo por lo que los fumadores crónicos tiene más difícil dejarlo. La “buena” noticia, es que se ha descubierto que las personas que dejan de fumar son capaces de recuperar parte del grosor perdido de su corteza orbifrontal. No pierdas el tiempo y deja el cigarro.

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