
El Gobierno de la Ciudad de México formalizó el balance operativo derivado de las masivas movilizaciones de aficionados del pasado martes en los corredores del Paseo de la Reforma. Durante una comparecencia ante los medios de comunicación encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, se confirmó que la cifra de pérdidas humanas se elevó a cuatro casos tras registrarse un deceso hospitalario asociado a complicaciones orgánicas agudas. Ante la inminencia del choque de octavos de final entre las selecciones de México e Inglaterra, programado para este domingo 5 de julio, la administración local anunció una reingeniería profunda de sus protocolos de contención y protección civil urbana.
En el desglose médico oficial, la secretaria de Salud capitalina, Nadine Gasman, precisó el perfil clínico de las víctimas. Los tres primeros fallecimientos documentados en las inmediaciones de la columna de la Independencia correspondieron a un varón de 44 años y dos mujeres de 19 y 48 años, respectivamente, todos diagnosticados clínicamente con asfixia por sofocación. Respecto al cuarto deceso, se trata de un masculino de aproximadamente 30 años de edad que ingresó a los servicios de urgencia presentando un estatus epiléptico, crisis convulsiva recurrente y sangrado de tubo digestivo alto. El paciente sufrió un paro cardiorrespiratorio irreversible dentro del nosocomio, bajo la hipótesis médica preliminar de un cuadro severo de intoxicación exógena por sustancias aún no determinadas.
El reporte del sector salud reveló que las redes de atención médica de primer contacto atendieron a un total de 1,615 personas en los perímetros de Reforma, el Centro Histórico y los alrededores del recinto deportivo. Aunque la gran mayoría de las incidencias consistió en cuadros menores resueltos en sitio, 28 pacientes requirieron traslados de urgencia en ambulancias debido a patologías críticas que incluyeron fracturas expuestas, contusiones mayores, cuadros agudos de intoxicación etílica, crisis graves de ansiedad, esguinces de segundo y tercer grado, así como un infarto agudo al miocardio que fue estabilizado por personal de terapia intensiva.
En el ámbito penal, la jefa de Gobierno informó que la Fiscalía General de Justicia inició de inmediato las carpetas de investigación correspondientes para deslindar responsabilidades legales. Al evaluar las causas de la compresión física, Brugada Molina optó por evitar el término “estampida masiva”, catalogando el suceso como un fenómeno de “oleada de gente” o desplazamiento abrupto de movilidad humana. Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, detalló que los hechos ocurrieron entre las 22:00 y las 23:00 horas, investigándose la hipótesis testimonial de que el tránsito imprevisto de un vehículo de grandes dimensiones sobre la calle de Hamburgo, en su cruce con Lancaster, generó un repliegue violento del contingente que derivó en los eventos de asfixia.
De cara al fin de semana, el Gobierno local reconoció que la jornada del 30 de junio constituyó la concentración humana más grande en la historia de la capital, congregando a 1 millón 400 mil personas. Este universo de asistentes se distribuyó en 484 mil individuos en el Zócalo y Fan Fests, 820 mil sobre las avenidas Reforma, Juárez y Revolución, y 95 mil en el área perimetral del estadio. Clara Brugada concluyó señalando que el Ángel de la Independencia es un símbolo histórico de celebración espontánea imposible de clausurar, por lo que el domingo se redoblarán los llamados de civismo, el cuidado colectivo y la descentralización a través de puntos de visualización alternos para mitigar riesgos en la vía pública.