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Economía Circular

Economía circular: definición, importancia y beneficios.
Por Diana Lara

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Durante el último siglo, el daño ambiental y el uso irracional de los recursos esenciales para la economía y la vida —como es el caso del agua, como hemos podido atestiguar—, han agravado la crisis de cambio climático a proporciones sin precedentes. Es claro que el actual modelo de desarrollo —extractivo, lineal y excluyente— ha exacerbado la desigualdad social y, especialmente los últimos tres años, se ha vuelto insostenible. Si agregamos el estancamiento causado por la pandemia de COVID-19 y acrecentado por el conflicto entre Rusia y Ucrania, nos será fácil entender la urgencia con la que las y los tomadores de decisiones globales, así como especialistas en temas socio-ambientales, se han concentrado en impulsar la transición hacia una Economía Circular (EC).

Economía mundial: 5 cosas que debes saber sobre su estado actual - Revista  Mercado

Publicaciones como Forbes han definido la economía circular como “el modo de producción del futuro, a fin de lograr que cada producto tenga múltiples ciclos de uso y producción; es decir, que el fin de un producto alimente el comienzo de otro.” Esta estrategia propone abandonar el modelos actual de economía lineal (extraer-transformar-desechar), en el cual se ha generado una cultura de consumo frenético a causa de la “obsolescencia programada”  y el desecho de productos sin tomar en cuenta la huella ambiental que implica su proceso productivo en comparación con su corta vida útil.

▷ La Obsolescencia Programada y sus Terribles Consecuencias

Según el Fondo de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), de los 263 millones de toneladas de carne que se producen anualmente en el mundo, el 20% termina como residuo en el relleno sanitario generando emisiones que agudizan el cambio climático. Esto equivale a alimentar, engordar y comercializar 75 millones de vacas, con impacto al consumo energético, millones de litros de agua, emisiones de metano y el destino de extensas proporciones de suelos para la ganadería. Ahora bien, si ponemos en perspectiva que según el CONEVAL (2022), el 23.5% de la población mexicana vive en pobreza alimentaria, podemos darnos una idea más clara de cuán grave es el problema que enfrentamos y por qué son tan urgentes las medidas que debemos tomar como sociedad.

El modelo de economía circular es hoy el único sistema capaz de alcanzar las ambiciosas metas internacionales de la Agenda de Desarrollo Sustentable (Agenda ODS a 2030), para desacoplar el desarrollo económico de las emisiones de gases con efecto invernadero —es decir, la descarbonización de la economía— bajo un modelo redistributivo de cierre de brecha social en el que “nadie se quede atrás.” Desde una perspectiva ambiental, la Economía Circular se define como un modelo restaurativo y regenerativo por diseño. Una filosofía de sistemas inspirada en los ciclos de la naturaleza, en la relaciones simbióticas que hay en los ecosistemas y cuya estrategia de transición propone tres pilares fundamentales (Fundación Ellen MacArthur, 2015):

  1. Diseño y producción de productos circulares: utilización de materiales puros para facilitar la reutilización de los mismos.
  2. Nuevos modelos de negocio: cuyas iniciativas rentables inspirarán a otros actores y empresas a implementarlos. Un ejemplo supondría implementar el uso de materiales reciclados en la industria textil.
  3. Ciclos económicos cerrados: lo que se refiere no sólo a reciclar y reutilizar los materiales reaprovechables, sino que nos reta a re-pensar los bienes y servicios desde su etapa de diseño (eco-diseño), a establecer nuevas relaciones de uso y consumo (economía compartida y consumo consciente) y a interconectar los eslabones productivos de nuevas formas (logística inversa, responsabilidad extendida del productor, entre otros).

De esta forma, gracias a la intervención de diversas organizaciones y centenas de especialistas en la materia, en México la LXIV Legislatura la Cámara de Senadores propuso y presentó la iniciativa con proyecto de decreto para poner a consideración la “ley general de economía circular”, como un primer hito a destacar por su importancia dentro de la agenda legislativa. Este proyecto de ley, que aún requiere de la aprobación de la Cámara de Diputados para su posterior publicación en el Diario Oficial de la Federación, es un primer esfuerzo al que deberán suceder otros que se encaminen a la reconfiguración de los sistemas productivos y modelos nacionales de desarrollo. En eso precisamente trabajo de manera sostenida e incansable.

Economía circular: optimizar los recursos para un futuro sustentable - The  Food Tech

Nuestro país cuenta con un altísimo potencial de generación de energía limpia (85% del territorio nacional cuenta con alta radiación solar, 65% con potencial eólico, 10% del país con potencial geotérmico, y la industria podría avanzar en una agenda de hidrógeno azul y verde), lo que antepone condiciones ideales para ser un líder regional en la producción de energía con capacidad exportadora. Desde el rigor de una ley, la economía circular será impulsada no como un ejercicio de adopción voluntaria, sino con la fuerza transformadora de modelo de desarrollo, en congruencia con la preservación del medio ambiente y un desarrollo social que brinde igualdad de oportunidades a todos los mexicanos. Sin embargo, para adoptar este modelo de desarrollo sustentable, la sociedad debe prepararse con herramientas que nos permitan incorporarnos desde la responsabilidad de nuestros respectivos roles, ya sea como tomadores de decisión en la iniciativa privada, representantes del sector público, líderes/lideresas de la sociedad civil o especialistas de la academia e investigación.

Concluyo por instar a todas y todos a informarnos, tomar conciencia y formar parte de un nuevo paradigma para asegurar un legado de país sustentable para las generaciones presentes y venideras. Se trata de adoptar las “9 R’s” en cada decisión de compra y consumo de nuestra vida cotidiana, contribuyendo así al rescate de nuestro planeta y a la necesaria recuperación económica. A largo plazo, lograremos el abatimiento del cambio climático, dándonos la posibilidad de cuestionarnos la relación que tenemos con nuestro entorno, con los bienes materiales y fomentar una comunidad más humana y colaborativa.

9R La fórmula de la economía circular

Diana Lara es actualmente diputada federal por el distrito 6 de la CDMX (LXV Legislatura); es secretaria de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables, secretaria del Comité de Ética, Comisión de Diversidad e integrante de la Comisión de Cambio Climático. En el ámbito legislativo, cuenta con una trayectoria de 15 años de servicios ininterrumpidos en el parlamento local y federal. Entre sus actividades destacan: asesora y secretaria técnica del comité del Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género (CEAMEG), en la LXII Legislatura.

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Las mujeres y la Constitución de 1917

La constitución es un ejercicio de construcción democrática en donde se avalaban por derecho las pugnas que se exigían entorno a la Revolución Mexicana.

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El pasado domingo se conmemoró el 106 Aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, promulgada el 5 de febrero de 1917, tras un ejercicio de construcción democrática en donde se avalaban por derecho todas las pugnas que se exigían previo, durante y posterior a la Revolución Mexicana y que reforman la Constitución del 5 de febrero de 1957.

Desde su promulgación, la Carta Magna enarbola los derechos y obligaciones bajo los que se funda esta Nación, y si bien ha tenido constantes modificaciones acordes a la realidad que nos dirige, representa el máximo referente por el que se rige la democracia de nuestro país.

De los 218 constituyentes que se reunieron en el Teatro de la República, no hubo una sola mujer, por lo que las pugnas de las mujeres revolucionarias quedaron prácticamente fuera pese a que un año antes se celebraron los dos primeros congresos feministas en Yucatán. Esta ausencia de la opinión femenina es muy notoria en los inicios de este texto constitucional, empezando porque es un lenguaje de hombres, muchos de los cuales eran revolucionarios y no consideraban a la mujer parte de la vida pública del país.

Durante dichos congresos feministas, una de las voces más importantes fue la de Hermila Galindo quien en su análisis consideraba al sufragio como un derecho y añadía que si las leyes se aplicaban de igual manera para hombres y mujeres, estas últimas debían tener injerencia directa en su redacción. Subraya que

“las mujeres necesitan el derecho al voto por las mismas razones que los hombres, es decir, para defender sus intereses particulares, los intereses de sus hijos, los intereses de la patria y de la humanidad”.

Muchas de las razones por las que las discusiones se centraban en el poder del voto, se encuentran en la necesidad de que se ejerciera de manera letrada y que se contara como mínimo grado de educación cívica para ejercerlo, incluso excluyendo en un inicio a grupos étnicos e históricamente discriminados, pero en todas estas discusiones nunca se consideró el derecho a votar de las mujeres por ser social y moralmente menores o “éticamente” poco preparadas para ejercerlo por su relación con la religión.

Si bien en un inicio las mujeres pugnaron por su derecho a votar y ser votadas, y participaron desde la arena pública en la construcción de la ciudadanía, no fue sino hasta 1953 en el gobierno de Ruiz Cortines, cuando estos derechos político electorales fueron reconocidos y se les concede el voto a candidatos a nivel municipal y en 1955 a nivel federal.

Las luchas de las mujeres por alcanzar su reconocimiento ha sido largo y difícil, cabe rescatar el artículo 123 que regula hasta hoy los derechos laborales, en donde se contempló desde un inicio a las mujeres trabajadoras y es un antecedente que sienta de alguna manera las bases para la igualdad de derechos sin importar el género.

Pero no fue sino hasta finales de 1974 con la modificación al artículo constitucional, donde se reconoció como derecho fundamental la igualdad entre la mujer y el hombre. De este precepto derivan diversas leyes secundarias a lo largo del tiempo que regulan todos aquellos que discriminan a las mujeres, y que tiene su momento más trascendente en junio de 2011 con el conjunto de reformas constitucionales en materia de derechos humanos en la cual se prohibe entre otras, la discriminación por motivo de género.

La Constitución es un documento vivo sobre la que se construye nuestra sociedad y representa el avance en momentos históricos como la elección de la ministra Norma Piña como la primera mujer presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El entendimiento de la justicia social, de políticas interseccionales y respeto a los derechos humanos va mucho más allá de clases de historia o informes. Comprender el ideario social y la deuda histórica -como lo dijo la ministra Piña- con los pueblos indígenas y afrodescendientes, las personas con discapacidad, personas de la diversidad sexual, mujeres, jóvenes y la niñez, es saber que hay un camino largo por recorrer y que la construcción de nuestra democracia va mucho más allá de las cúpulas partidistas e intereses políticos. Llama a un diálogo que sepa encontrar la manera de relacionarse con la realidad del país y el espíritu de lo que implican los principios que emanan de la Constitución.

La historia es poderosa, las palabras son poderosas, pero toman fuerza cuando van acompañadas de actos conscientes que las toman y transforman en algo positivo e inclusivo. El feminismo no es una pelea en contra de los hombres, es una visión en contra de un sistema que nos desdibuja, nos pone en desventaja y nos anula –como nos ha anulado de la historia–; es un acto colectivo de mujeres en toda su diversidad, que se acompañan y construyen un cambio, que ponen en el foco los problemas que enunciamos, nuestras renuncias, nuestras formas, nuestras preferencias, nuestros derechos, las violencias que nos atraviesan, las omisiones, nuestras equivocaciones, y que nos lleva a abrazar nuestra responsabilidad con un enorme sentido crítico y con perspectiva de género y no puede haber pasos hacia atrás.

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¿Qué es la cuesta de enero y cómo afrontarla?

La cuesta de enero es el nombre que reciben en México y otros países de América Latina el conjunto de subidas de precios, tarifas y tasas que suceden al inicio de cada año, y que afectan a la capacidad de compra del público consumidor.

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Sin duda, el simple hecho de mencionar “La cuesta de enero” genera en muchas y muchos mexicanos una sensación de tristeza combinada con frustración, esto luego de haber pasado una época tan bonita como lo son las fiestas de fin de año y Día de Reyes, una sensación que se repite año tras año. Es por ello que en esta ocasión haré un recuento de la situación actual de esta cuesta de enero 2023, su excesiva inflación y cómo poder afrontarla.

 

La cuesta de enero es el nombre que reciben en México y otros países de América Latina el conjunto de subidas de precios, tarifas y tasas que suceden al inicio de cada año, y que afectan a la capacidad de compra del público consumidor. Es un fenómeno económico que afecta a un gran número de personas debido a un mal manejo de las finanzas, gastos de fin de año o por el incremento de los precios en bienes y servicios causados por la inflación. A lo anterior, se suma lo que año con año se incluye como parte de los gastos de inicio de año: pago de predial, impuestos, tenencia, abonos anuales de créditos o préstamos, renovar seguros o servicios, pagar anualidades de tarjetas, colegiaturas, etcétera.

 

Particularmente, para desgracia de muchos y muchas, este 2023 será la peor cuesta de enero que viviremos los mexicanos en las ultimas dos decadas, ya que durante la primera quincena de enero, el Índice Nacional de Precios al Consumidor llegó a 7.94% de incremento a tasa anual. Sin embargo hay productos que incrementaron por mucho a la cifra antes mencionada y que ha sorprendido al público consumidor en los mercados, supermercados y centrales de abastos, tal es el caso del tomate verde con un incremento aproximado de 13.95%, esto significa que al término del 2022 un kilogramo de este vegetal costaba $26.8 pesos y el día de hoy cuesta $30.5 pesos, o el plátano que incrementó en un 8.51% (precios y cifras promedio en supermercados).

 

Pero, ¿cómo afrontar la cuesta de enero?, aquí mis recomendaciones:

 

  1. Hacer un diagnostico de tu salud financiera te permitirá estar conciente de tu realidad, y si no sabes cómo comenzar, puedes iniciar haciendo un ejercico de tus entradas y salidas de dinero para que esto te permita saber cuánto puedes gastar y también, cuánto puedes ahorrar. Recuerda que cada peso deberá tener un objetivo claro y emplearse estrictamente para lo que está destinado.

 

  1. Elimina gastos fantasma: Es importante revisar tus estados de cuenta periódicamente, ya que muchas veces hay suscripciones y membresías que usaste una vez o bien nunca las usaste y se cobran o renuevan mes a mes generándote un gasto innecesario.

 

  1. No gastes todo tu aguinaldo: Guardar un poco de tus ingresos de los meses previos puede ser de mucha ayuda durante enero, inclusive siendo la diferencia entre poder cumplir tus compromisos económicos de primera necesidad o no. Algunos expertos han propuesto una fórmula para dividir el aguinaldo y topar tus gastos según las cantidades equivalentes a los siguientes porcentajes:

 

  • 30% Ahorro y fondo de emergencia.
  • 20% Pago de deudas.
  • 20% Reparaciones en el hogar.
  • 15% Gastos personales y fiestas.
  • 15% Regalos.

 

  1. Consume local: La respuesta es simple ya que al elegir el consumo local y no en supermercados apoyas directamente la economía de las personas de tu localidad, cuidas al planeta y ahorras.

 

Esperando que todo lo aquí comentado te sea de mucha utilidad, te deseo un excelente y próspero año, me despido de ti, amable lector, con esta frase de Benjamin Franklin “Deja que cada año nuevo encuentre la mejor versión de ti mismo”.

 

Y usted, ¿Qué opina?

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Foro Económico Mundial y América Latina

Uno de los temas centrales del WEF fue la policrisis, es decir todas las crisis simultáneas que se viven: económica, política y geopolítica y sostenibilidad: tormenta perfecta.

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Con la presencia de más de 50 jefes de estado y de gobierno, entre ellos Alemania, España, Finlandia y Corea del Sur, más de 50 ministros de economía y finanzas, 18 gobernadores de bancos centrales, 35 cancilleres y más de 600 presidentes de compañías multinacionales, así como la Directora del Fondo Monetario Internacional y algunos de los principales funcionarios de comercio de Estados Unidos, China y la Unión Europea, se llevó a cabo en Davos, Suiza, el cónclave anual del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) la semana pasada.

World Economic Forum (WEF) 2023

Uno de los temas centrales dentro de la agenda fue la policrisis, un término difundido por el historiador Adam Tooze y que está relacionado con todas las crisis simultáneas que se viven actualmente, es decir, la crisis económica, crisis política y geopolítica y sostenibilidad: tormenta perfecta.

 

Aunado a la policrisis, surge además como palabra del año 2022 en el diccionario Collins la permacrisis, un vocablo que retoma el Washington Post y que define un periodo prolongado de inestabilidad e inseguridad y que refleja lo que reporta el Informe de Riesgos Globales 2023 del WEF: guerras, catástrofe climática, caos en el mercado energético, inflación, hambrunas y epidemias, migración, falta de cohesión social y polarización, fracaso de la adaptación al cambio climático, desastres naturales, fenómenos climáticos extremos, incidentes y daños a gran escala, crisis de recursos naturales, cibercrimen e inseguridad cibernética, inestabilidad política y desigualdad económica.

Crisis económica: 4 consejos para prestarle dinero a un amigo en tiempos de coronavirus (que te pueden ayudar a evitar una pelea) - BBC News Mundo

De acuerdo con el WEF, el conflicto Rusia-Ucrania hizo que los precios de la energía y los alimentos aumentaran y sumado a la pandemia, provocó que las presiones inflacionarias y la crisis mundial en el costo de vida impacte directamente en las personas alrededor del globo; además de que las emisiones de carbono siguen incrementándose, y repercute en la crisis climática.

 

Esta visión global del Foro es importante ya que pone en la agenda los temas que preocupan a las grandes economías y la elite empresarial del mundo, aunque no necesariamente estén dispuestos a tomar acciones y, por otro lado, comprender que estas crisis no se resuelven de manera vertical.

Es una perspectiva crítica y muy interesante a lo que está pasando en el mundo y en específico al sistema capitalista en el que presidentes como Gustavo Petro de Colombia, hacen ver que es el causante de la mayoría de nuestros problemas actuales y de las posibles acciones que pueden tomarse por parte de los gobiernos y empresas para afrontarlas y no dejarlo como ocurre en la COP, en recomendaciones; pero además entender que para que se ejecuten y permitan el cambio, se debe hacer de manera horizontal.

 

Al foro asistieron solo 3 presidentes latinoamericanos y aunque se contó con la representación de 11 países entre ellos la Vicepresidenta de República Dominicana, ministros y gobernadores estatales, como Samuel García de Nuevo León, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo y el Director Ejecutivo de la CEPAL, las condiciones sociopolíticas de los diferentes países de la región y de sus visiones de gobierno, respondieron con su ausencia, entre ellos el Gobierno Mexicano.

 

 

Archivo:America Latina red.svg - Wikipedia, la enciclopedia libre

Si bien, Latinoamérica es heterogénea y los países afrontan al interior diversas crisis particulares, tal es el caso de Perú con la reciente destitución de su presidente, las próximas elecciones en Paraguay, Guatemala y Argentina, la crisis política en Brasil, Haití, Nicaragua y Venezuela, además de la crisis de seguridad en México, entre otros; ninguno es ajeno al impacto global de la crisis inflacionaria y climática y por tanto el incremento en los costos de la canasta básica y costos de vida, pero además enfrentan pobreza e inseguridad, desigualdad y crisis migratoria.

 

Y aunque el panorama pareciera pintar catastrófico para nuestra región, sobre todo por el impacto en los cambios ideológicos y democracia, América Latina representa por otro lado un bastión importante para afrontar la crisis climática mundial y requiere de esfuerzos coordinados para promover desarrollo socioeconómico con una visión verde que mejore las condiciones de vida de todos sus habitantes a largo plazo y necesita impulsar la participación y compromiso público-privado, y acuerdos que beneficien a la región o afrontar de manera fragmentada la policrisis que ya vivimos y que se discutió en el WEF.

 

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