El riesgo de “vapear”

A pesar de que estos aparatos surgen como una alternativa para quienes buscan dejar de consumir tabaco, la falta de regulación de los mismos los ha convertido en un producto igual o hasta más dañino que el cigarro normal.

En México no existe un marco legal que regule la venta y distribución de los cigarros electrónicos que son vendidos en el país por comercios que los importan principalmente de los Estados Unidos, páginas web y redes sociales, pero, sobre todo, no hay campañas que adviertan sobre los efectos que ocasiona el uso de estos aparatos.

Al mismo tiempo que hay estudios que aseguran que el uso de los cigarros electrónicos son nocivos para la salud, por el vapor y las sustancias que se inhalan, los usuarios de estos aparatos son defensores convencidos de sus beneficios y de su contribución para dejar la adicción al tabaco.

Hoy, la tendencia es a dejar el cigarro y adoptar este tipo de sustitutos, lo cual está bien, pero las personas deben saber que este tipo mismo sustituto, también es nocivo para la salud”

Para Erick Antonio Ochoa, director de iniciativas en Salud Pública de la Fundación Interamericana del Corazón México, son los jóvenes que todavía no son consumidores del tabaco el sector objetivo de la industria de los cigarrillos electrónicos.

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